Los beneficios del grupo se redujeron a la mitad, a 8.900 millones de euros en 2025, lo que obligó a un giro estratégico en China
El rendimiento financiero del Grupo Volkswagen sufrió un duro golpe en 2025, creando las condiciones urgentes para su cambio estratégico en China. El beneficio operativo del fabricante de automóviles alemán cayó más de la mitad, hasta los 8.900 millones de euros, con un margen operativo que se contrajo bruscamente al 2,8% desde el 5,9% del año anterior. Los ingresos se estancaron en 322.000 millones de euros. La presión se vio agravada por las dificultades de su filial de lujo Porsche, cuyo beneficio operativo cayó un 98%, hasta apenas 90 millones de euros, al desplomarse su margen del 14,5% en 2024 al 0,3% en 2025. Esta recesión fue impulsada por una costosa reversión de su estrategia de vehículos eléctricos y la erosión de las ventas en China, donde las entregas cayeron del 18% al 15% de su total.
La empresa conjunta Xpeng comienza la producción para liderar una ofensiva de 20 modelos
En respuesta directa a sus pérdidas de cuota de mercado, Volkswagen anunció el 13 de marzo de 2026 que ha comenzado la producción en masa de su primer vehículo desarrollado con el socio chino de vehículos eléctricos Xpeng. Este modelo es el primero de más de 20 nuevos vehículos planeados para su lanzamiento en China durante el año. La colaboración está diseñada para aprovechar la tecnología avanzada de vehículos eléctricos de Xpeng y su profundo conocimiento del mercado local, proporcionando a Volkswagen una base más competitiva frente a las marcas chinas nacionales. Este movimiento señala un cambio significativo en la estrategia, pasando de exportar sus propias plataformas a codesarrollar productos adaptados específicamente para los consumidores chinos.
La recuperación del margen depende de la nueva estrategia china
El éxito de la empresa Xpeng es ahora fundamental para la recuperación financiera de Volkswagen. La compañía ha establecido un objetivo para restaurar su margen operativo del grupo a un rango del 4% al 5,5% en 2026. El logro de este objetivo depende directamente del rendimiento de la nueva línea de modelos y de su capacidad para detener la caída en China. Las dificultades de la compañía subrayan el inmenso desafío que enfrentan los fabricantes de automóviles tradicionales en el mercado automotriz más grande del mundo, donde la falta de adaptación rápida ha resultado ser financieramente perjudicial. Con Porsche también retrasando modelos eléctricos clave como el Boxster y el Cayman hasta 2027, la presión recae sobre la marca principal de VW y sus nuevas asociaciones chinas para obtener resultados.