El modelo Ford-CATL guía las conversaciones de inversión previas a la cumbre
En preparación para una visita de estado del presidente de EE. UU. Donald Trump del 31 de marzo al 2 de abril, funcionarios estadounidenses y chinos han iniciado discusiones destinadas a revitalizar los flujos de inversión mutua. Las conversaciones están explorando nuevas estructuras de colaboración, con un enfoque en empresas conjuntas y acuerdos de licencia estrechamente estructurados que implican transferencias de propiedad intelectual más ligeras.
Fuentes familiarizadas con el asunto indican que el acuerdo entre Ford Motor Company y Contemporary Amperex Technology Co. (CATL) es un punto de referencia clave. Bajo ese acuerdo, Ford licencia la tecnología de baterías de fosfato de hierro y litio de CATL para su uso en sus propias fábricas de EE. UU. Este modelo permite el intercambio de tecnología al tiempo que mitiga las preocupaciones sobre la propiedad y el control directos, ofreciendo potencialmente un camino a seguir para sectores sensibles.
El acceso al mercado y la seguridad de las inversiones siguen siendo obstáculos clave
Las negociaciones también abordan importantes puntos de fricción entre las dos potencias económicas. Funcionarios chinos han expresado preocupaciones sobre la protección de las inversiones, citando el proceso de revisión cada vez más estricto para las inversiones chinas en los Estados Unidos. La capacidad de las empresas chinas para cotizar en las bolsas de valores de EE. UU. también es un tema de discusión.
A su vez, la delegación de EE. UU. está presionando para mejorar el acceso al mercado para las empresas estadounidenses que operan en China. El resultado de estas discusiones de alto riesgo podría establecer un nuevo marco para el compromiso económico entre EE. UU. y China, impactando directamente a las corporaciones multinacionales y el sentimiento de los inversores hacia las empresas con una exposición significativa a ambos mercados.