El director ejecutivo de Ford Motor Co., Jim Farley, identificó a la china BYD como el verdadero competidor de la empresa, no a Tesla Inc., cuya línea de productos señaló que no ha sido renovada recientemente. Los comentarios señalan un cambio estratégico para el fabricante de automóviles estadounidense mientras enfrenta la creciente competencia de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos.
"Cuando miro a la competencia, no miro a Tesla, miro a China", dijo Farley, enfatizando la fortaleza de los rivales extranjeros. Señaló que BYD es “la mejor en su clase” en términos de costos, cadena de suministro, fabricación y propiedad intelectual.
La evaluación de Farley se produjo tras un periodo en el que pasó seis meses conduciendo un Xiaomi SU7, destacando su enfoque en el mercado chino. Aunque reconoció el desempeño pasado de Tesla, señaló su falta de nuevos productos como una vulnerabilidad. Por el contrario, elogió la integración vertical de BYD y su rápido ciclo de innovación.
El giro estratégico de Ford implica aprender de BYD para competir tanto en innovación como en precio. Farley dijo que la empresa aspira a producir vehículos que satisfagan la “próxima fase” de las necesidades de los propietarios de automóviles estadounidenses, lo que incluye ofrecer diferentes modelos con precios dentro de un rango de 30.000 dólares para desafiar la asequibilidad de los vehículos eléctricos chinos.
Cambios en el panorama competitivo
La declaración pública de Farley pone el foco en la intensificación de la carrera mundial por los vehículos eléctricos, en la que los fabricantes chinos marcan cada vez más el ritmo. BYD, que tiene una ventaja de costos significativa debido en parte a su producción interna de baterías, ya superó a Tesla en ventas mundiales de vehículos eléctricos en el último trimestre de 2023. El enfoque de Ford en modelos asequibles es una respuesta directa a la presión del mercado ejercida por BYD y otras marcas chinas como Xiaomi, que están expandiendo su presencia internacional.
Este cambio podría afectar a la percepción de los inversores sobre Tesla, que durante mucho tiempo ha sido vista como la líder indiscutible de los vehículos eléctricos. La crítica a su envejecida línea de productos —con el Model 3 con casi seis años y el Model Y con cuatro— llega en un momento en que la competencia ofrece alternativas más nuevas y asequibles. Para Ford, el desafío radica en reestructurar sus costos y acelerar el desarrollo de productos para igualar la velocidad y eficiencia de sus rivales chinos.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.