Las Proyecciones del FOMC Muestran Tasas por Encima del 3% Hasta 2026
El posible liderazgo de Kevin Warsh en la Reserva Federal se enfrenta a una resistencia institucional significativa a la agresiva agenda de recortes de tasas buscada por la administración. El gráfico de puntos (dot plot) más reciente del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de su reunión de diciembre ilustra claramente esta división. Casi todos los 19 participantes del comité proyectaron que la tasa de fondos federales debería mantenerse por encima del 3% hasta 2026, asumiendo que la economía se comporte como se espera. Este consenso se opone directamente a los llamados del presidente Trump para una fuerte reducción a alrededor del 1%. Solo un participante, que se cree que es el gobernador temporal ultradovish Stephen Miran, proyectó una tasa inferior al 2,5% para finales de 2026.
La estructura interna del comité presenta más obstáculos para un cambio de política significativo. El FOMC podría votar para retener al actual presidente Jerome Powell como su propio presidente, incluso si su mandato como presidente de la Fed termina, o elegir al presidente de la Fed de Nueva York, John Williams. Tal movimiento serviría como una poderosa afirmación de la independencia del comité de la influencia presidencial. Con el mandato de Powell como gobernador que no termina hasta 2028 y otros nombramientos de Trump que no apoyan recortes profundos, a Warsh le costaría construir una coalición para un giro dovish importante.
La Estrategia de Warsh Podría Generar Solo un Recorte del 0,5%
Para sortear esta oposición, Warsh ha planteado una estrategia centrada en reducir el balance de la Reserva Federal. Argumenta que la venta de las tenencias de la Fed de bonos del Tesoro a largo plazo y valores respaldados por hipotecas ejercería presión al alza sobre los rendimientos a largo plazo. En teoría, esto endurecería las condiciones financieras y crearía una oportunidad para bajar la tasa de política a corto plazo sin alimentar la inflación. Este enfoque intenta reequilibrar las herramientas de política de la Fed en lugar de implementar una postura puramente más flexible.
Sin embargo, el impacto práctico de esta maniobra parece limitado. El análisis sugiere que tal reducción del balance probablemente solo permitiría un recorte de la tasa de política de no más de medio punto porcentual (0,5%). Más críticamente, la consecuencia directa de la venta de estos activos sería el aumento de las tasas de interés a largo plazo, incluidas las tasas hipotecarias. Este resultado sería contraproducente para el objetivo de la administración de estimular la economía, intercambiando un pequeño recorte en la tasa de política de la Fed por un aumento directo en los costos de endeudamiento para consumidores y empresas.