EE. UU. exige una distancia de seguridad de 30 millas náuticas en el aviso de Ormuz
La Administración Marítima del Departamento de Transporte de EE. UU. ha emitido un aviso formal aconsejando a los buques comerciales que eviten el Estrecho de Ormuz, el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. La directiva señala las actividades militares en curso y una amenaza creíble de ataques de represalia por parte de las fuerzas iraníes, inyectando una incertidumbre geopolítica significativa en una de las vías fluviales más críticas del mundo.
Para los buques comerciales que enarbolan bandera estadounidense, propiedad de entidades estadounidenses o operados por tripulaciones estadounidenses, las instrucciones son más específicas. Estos buques ahora deben mantener una zona de seguridad de al menos 30 millas náuticas de cualquier buque de guerra estadounidense en el área. Este requisito táctico subraya el nivel de peligro inmediato percibido y complica la navegación y la logística para los operadores de buques petroleros.
La interrupción amenaza los precios mundiales del petróleo y los costos de envío
El aviso ejerce una presión inmediata sobre los mercados energéticos mundiales. El Estrecho de Ormuz sirve como un punto de estrangulamiento vital para una parte sustancial de los envíos mundiales de petróleo por mar. Cualquier impedimento al tránsito, ya sea por conflicto directo o por una mayor percepción de riesgo, generalmente provoca una fuerte reacción en los precios del petróleo crudo. Los inversores estarán atentos a cualquier señal de interrupción del suministro que pueda elevar los costos.
Más allá del precio del crudo, los costos directos de envío aumentarán. Se espera que las primas de seguro de riesgo de guerra para los buques que transitan por la región suban, lo que aumentará los gastos operativos de las compañías petroleras. Es probable que estos mayores costos se trasladen a la cadena de suministro, lo que podría contribuir a presiones inflacionarias más amplias a medida que la energía y el transporte se encarecen.