Puntos clave
Los aranceles persistentes de la era Trump están reformando fundamentalmente las rutas comerciales globales para las empresas estadounidenses. Una tasa arancelaria del 37.4% ha provocado una reducción significativa en el volumen de comercio, obligando a las empresas medianas de EE. UU. a reconfigurar activamente sus cadenas de suministro lejos de China y hacia otros centros de fabricación en el sudeste asiático.
- El comercio de las empresas medianas de EE. UU. con China ha caído en un 20% debido a los altos aranceles de importación.
- La tasa arancelaria efectiva sobre los productos chinos específicos ha alcanzado ahora un prohibitivo 37.4%.
- En respuesta, las empresas están cambiando sus relaciones con los proveedores al sudeste asiático para proteger los márgenes.
