EE. UU. elabora un acuerdo de 1.000 millones de dólares por arrendamientos eólicos cancelados
Funcionarios estadounidenses están formulando acuerdos de conciliación que pagarían a la empresa energética francesa TotalEnergies aproximadamente 1.000 millones de dólares, según un informe del 17 de marzo de 2026. El pago está destinado a compensar la cancelación por parte del gobierno de arrendamientos federales para parques eólicos marinos planificados en aguas frente al estado de Nueva York y Carolina del Norte. Este sustancial acuerdo destaca las consecuencias financieras directas de las reversiones políticas en proyectos de infraestructura importantes e introduce una nueva capa de riesgo para los inversores en el mercado de energía renovable de EE. UU.
Vineyard Wind completa un proyecto de 800 MW a pesar de los obstáculos
El pago para detener los proyectos de TotalEnergies contrasta fuertemente con la reciente finalización de varios otros grandes parques eólicos. El proyecto Vineyard Wind de 800 megavatios, una empresa conjunta entre Avangrid y Copenhagen Infrastructure Partners, terminó de instalar sus últimas 62 turbinas frente a la costa de Massachusetts. Este hito se logró a pesar de una orden de cese de trabajo emitida el 22 de diciembre que citaba preocupaciones de seguridad nacional no especificadas. De manera similar, el proyecto Revolution Wind de 704 megavatios comenzó a suministrar energía a la red de Nueva Inglaterra el 13 de marzo. Los desarrolladores de ambos proyectos desafiaron con éxito las órdenes administrativas en los tribunales, demostrando la persistencia de la industria, pero también revelando un entorno regulatorio turbulento e impredecible.
Los nuevos proyectos prevén más de 1.400 millones de dólares en ahorros para los contribuyentes
El caso económico de la energía eólica marina se fortalece a medida que estos proyectos entran en funcionamiento. Se proyecta que el parque eólico Vineyard Wind completado ahorrará a los contribuyentes de Massachusetts 1.400 millones de dólares durante sus primeros 20 años de operación. De manera similar, un informe de funcionarios de Connecticut el año pasado estimó que el proyecto Revolution Wind podría reducir los costos de energía al por mayor en toda Nueva Inglaterra hasta en 500 millones de dólares anuales. Estas cifras subrayan los importantes costos de oportunidad económicos asociados con las cancelaciones de proyectos y los retrasos regulatorios, enmarcando el debate en torno al sector en términos de beneficios tangibles para el consumidor y estabilidad de la red, especialmente durante la demanda máxima de invierno.