Puntos clave
Un análisis retrospectivo de la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001 concluye que el evento fue un beneficio neto para la economía estadounidense. Los datos muestran que, si bien se perdieron algunos puestos de trabajo en el sector manufacturero, esto fue superado con creces por una explosión en las exportaciones estadounidenses y las ventas corporativas en China, junto con precios al consumidor más bajos para los hogares estadounidenses.
- Crecimiento de las exportaciones: Las exportaciones de EE. UU. a China se multiplicaron por ocho entre 2001 y 2017, un período de acceso al mercado significativamente mejorado.
- Impacto en el empleo: Se atribuye al comercio con China solo un millón de los cinco millones de empleos manufactureros estadounidenses perdidos después de 2001, siendo la automatización el factor principal.
- Reducción arancelaria: Los aranceles chinos promedio sobre los bienes estadounidenses cayeron del 25% al 7% de 2001 a 2017, impulsando un aumento de diez veces en las ventas de las filiales estadounidenses en China a más de 500 mil millones de dólares anuales.
