Trump suspende la Ley Jones por 60 días para contrarrestar los altos precios del combustible
El 18 de marzo, la administración Trump autorizó una exención temporal de 60 días de la Ley Jones, una ley marítima centenaria, para reducir los costos de transporte de energía a nivel nacional. Esta medida permite a los buques con bandera extranjera transportar petróleo, gas natural y otras materias primas a granel entre puertos de EE. UU. La decisión desafía directamente el requisito de la ley de 1920 de que dichas rutas sean atendidas exclusivamente por buques construidos, propiedad y con tripulación estadounidense. La decisión se produce mientras el conflicto geopolítico perturba el transporte marítimo mundial, elevando los precios del petróleo crudo a aproximadamente 100 dólares por barril y tensionando las cadenas de suministro nacionales.
La exención busca reducir los precios de la gasolina hasta en 10 centavos por galón
El objetivo principal de la exención es aliviar a los consumidores estadounidenses que enfrentan altos costos de combustible, con el promedio nacional de gasolina regular alcanzando los 3.63 dólares por galón. Al aumentar el número de buques cisterna disponibles para rutas nacionales, la administración espera reducir los cuellos de botella en el transporte marítimo y disminuir los gastos de flete. Las estimaciones iniciales proyectan que la política podría reducir los precios de la gasolina para los conductores de la Costa Este en aproximadamente 10 centavos por galón. Sin embargo, otros análisis sugieren un impacto más modesto de tres a cinco centavos. Las compañías navieras estadounidenses que operan bajo la protección de la Ley Jones ahora enfrentan una mayor competencia, lo que podría afectar negativamente sus ingresos y el rendimiento de sus acciones.
La acción complementa la liberación de 172 millones de barriles de la reserva estratégica
La suspensión de la Ley Jones es parte de una estrategia gubernamental más amplia para estabilizar los volátiles mercados energéticos. La medida sigue a un compromiso de liberar 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo de EE. UU. durante 120 días. Esta acción nacional se coordina con un esfuerzo internacional más amplio, donde la Agencia Internacional de Energía (AIE) se ha comprometido a liberar un récord de 400 millones de barriles de sus reservas miembros. Al combinar una exención estructural de envío con una liberación significativa de la oferta, los funcionarios buscan crear una presión a la baja inmediata y sostenida sobre los precios del combustible.