España fuerza la salida de 11 aviones cisterna de EE. UU. de bases clave
El gobierno de España defendió el 3 de marzo su decisión de impedir que Estados Unidos utilice sus bases militares soberanas para una posible operación militar contra Irán. La negativa provocó la salida de al menos 11 aviones cisterna KC-135T y KC-135R de las bases estratégicas de Rota y Morón el domingo por la tarde. El gobierno español declaró que la acción propuesta por EE. UU. e Israel carece del apoyo de las Naciones Unidas y, por lo tanto, se encuentra fuera de los parámetros del tratado de defensa bilateral que rige el uso de las instalaciones.
El Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó que España no está preocupada por las posibles consecuencias diplomáticas de su postura, enmarcando la decisión como una defensa de los marcos legales internacionales. Declaró que la posición del gobierno refleja la voluntad del pueblo español de defender la Carta de las Naciones Unidas. La Ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó que las bases podrían utilizarse para futuras misiones humanitarias, pero no para acciones que se consideren violatorias del derecho internacional.
El Gobierno de Sánchez amplía la brecha con EE. UU. e Israel
La medida marca el último punto de fricción entre el gobierno de izquierda del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y sus aliados occidentales. Madrid se ha convertido en una crítica cada vez más vocal de la política exterior de EE. UU., oponiéndose previamente a las posiciones estadounidenses sobre la guerra en Gaza y su política hacia Venezuela. Esta oposición constante ha posicionado a Sánchez como una voz de izquierda prominente en Europa, pero también ha generado fuertes críticas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, acusó al gobierno español de "estar con Irán" tras la decisión. El conflicto diplomático destaca una divergencia política significativa dentro de la alianza occidental con respecto a la participación en Oriente Medio. Si bien las bases españolas han sido críticas para operaciones pasadas de EE. UU., incluida la evacuación de Afganistán en 2021, la nueva política de Madrid inyecta una capa de riesgo operativo y político en la planificación militar futura de EE. UU. en la región.