Las acciones de SCCO caen un 5,8% por la incertidumbre del mercado
Las acciones de Southern Copper (SCCO) cayeron bruscamente el 18 de marzo de 2026, cerrando la jornada de negociación en 166,72 $. La caída del 5,82 % en un solo día representó un retroceso significativo para el gigante minero, reflejando las preocupaciones de los inversores que pesan sobre el sector del cobre en general. Este movimiento señala una reacción bajista a las condiciones cambiantes en el mercado físico del cobre.
Las existencias de la LME alcanzan un máximo de 6 años y señalan un debilitamiento de la demanda
La venta masiva de acciones de Southern Copper se produjo tras noticias bajistas del mercado de metales industriales. El 17 de marzo, los futuros del cobre cayeron a cerca de 12.740 $ la tonelada, ya que los inventarios seguidos por la Bolsa de Metales de Londres (LME) se dispararon a 330.375 toneladas, su nivel más alto en más de seis años. Este rápido aumento refleja una desaceleración de la demanda física, particularmente en China, ya que los precios récord cercanos a 14.500 $ la tonelada a principios de año hicieron que muchos compradores industriales suspendieran sus compras. El aumento de las existencias creó una presión de precios a corto plazo sobre el metal, lo que afectó directamente las valoraciones de los principales productores como Southern Copper.
La historia de la demanda a largo plazo se mantiene intacta a pesar de la volatilidad
A pesar de la debilidad inmediata del mercado, las perspectivas a largo plazo para el cobre siguen siendo sólidas. La transición energética global está destinada a impulsar una demanda sostenida del metal, que es un componente crítico en vehículos eléctricos, infraestructura de carga, redes eléctricas y centros de datos de IA. Los analistas del mercado señalan que, si bien se espera una volatilidad de precios a corto plazo debido a factores macroeconómicos como la desaceleración del crecimiento o la acumulación de inventarios, se proyecta que la demanda estructural cree un déficit de oferta durante la próxima década. Esta perspectiva fundamental respalda un caso alcista a largo plazo para el cobre, incluso cuando los productores navegan por períodos de debilidad del mercado.