Los costes generales de envío se disparan entre un 20% y un 30%
Las operaciones de envío globales se enfrentan a un grave shock de costes a medida que las crecientes tensiones en Oriente Medio perturban los pasajes marítimos críticos. Según Lothair Lam, miembro del Consejo Legislativo de Hong Kong por la Circunscripción Funcional de Transporte, los costes generales de envío han subido entre un 20% y un 30%. Este aumento dramático es impulsado por una combinación de factores que surgen de la inestabilidad geopolítica.
El bloqueo del estrecho de Ormuz ha obligado a los buques a desviarse, lo que ha prolongado los tiempos de viaje y ha añadido importantes gastos operativos. Al mismo tiempo, las subidas de los precios internacionales del petróleo han elevado los costes de combustible para un solo viaje entre 200.000 y 300.000 dólares. El aumento vertiginoso de las primas de seguro para cubrir los activos que transitan por la región de alto riesgo agrava aún más la presión financiera sobre las líneas navieras.
El aumento de los fletes impulsará la inflación al consumidor
Es poco probable que la industria naviera absorba por sí sola el sustancial aumento de los costes operativos. Lam afirmó que los gastos adicionales se trasladarán a los proveedores, quienes a su vez los transferirán al consumidor final. Este mecanismo de repercusión directa significa que el pico en las tarifas de flete se traducirá en precios más altos para una amplia gama de productos.
Este desarrollo apunta a renovadas presiones inflacionarias en la economía global. A medida que las empresas que dependen del comercio internacional se enfrentan a costes logísticos más altos, se verán obligadas a ajustar sus precios. Los consumidores, en última instancia, soportarán el peso de los mayores cargos de flete, lo que podría afectar las ventas minoristas y el sentimiento del consumidor.