Puntos clave
A un proyecto de ley bipartidista del Senado sobre vivienda incluye una nueva disposición que exige a los grandes inversores, incluidas las FIBRAs (REITs), vender las viviendas de alquiler recién construidas en un plazo de siete años. Si bien los partidarios buscan impulsar la asequibilidad, los grupos de la industria advierten que la norma podría paralizar el sector de construir para alquilar, reducir la oferta de viviendas y, en última instancia, aumentar los costos para inquilinos y compradores.
- Mandato de venta forzada: El proyecto de ley exige que los inversores institucionales vendan las nuevas propiedades de alquiler a particulares en un plazo de siete años desde su finalización.
- Oposición de la industria: Los grupos comerciales argumentan que la disposición disuadirá la inversión en la construcción de nuevas viviendas de alquiler, lo que llevará a una reducción de la oferta de viviendas y alquileres más altos.
- Disrupción del mercado: La propuesta se dirige directamente al modelo de construir para alquilar, en el que los inversores representaron más del 20% de las ventas de viviendas en algunos mercados durante el auge de la pandemia.
