Puntos clave
Los gigantes surcoreanos de semiconductores Samsung y SK Hynix se abstienen de realizar grandes inversiones en Japón, a pesar de que el gobierno japonés ofrece incentivos que podrían reducir a la mitad los costos de las fábricas. Esta vacilación, impulsada por presiones políticas internas, contrasta fuertemente con la de sus rivales globales, que están expandiéndose agresivamente en Japón con una considerable ayuda gubernamental.
- Dudando a pesar de los incentivos: Samsung y SK Hynix son cautelosos a la hora de construir nuevas fábricas en Japón, incluso con ofertas que podrían reducir los costos totales a aproximadamente el 50% de lo que costaría construir en Corea del Sur.
- La política interna como barrera: La razón principal del retraso es la presión de la opinión pública surcoreana y de las partes interesadas nacionales, que actualmente supera los importantes beneficios financieros.
- Los rivales capitalizan los subsidios: Competidores como TSMC y Micron están obteniendo subsidios masivos; Japón ha comprometido hasta 476 mil millones de yenes para la planta de TSMC y hasta 500 mil millones de yenes para la instalación de Micron para reforzar su producción nacional de chips.
