El partido de Shah asegura la mayoría en el parlamento de 275 escaños
Balendra Shah, un ingeniero civil de 36 años y ex rapero, está a punto de convertirse en el próximo primer ministro de Nepal después de que su Partido Rastriya Swatantra de centro se dirigiera hacia una clara mayoría en el parlamento de 275 escaños del país. El recuento oficial de votos del domingo confirmó la victoria, que vio a Shah derrotar cómodamente al ex primer ministro Khadga Prasad Sharma Oli, de 74 años, en su propio bastión. La elección sigue a un período de intensa frustración política, que culminó con protestas lideradas por jóvenes sobre la corrupción y la falta de empleo que forzaron la renuncia de Oli en septiembre.
Shah, popularmente conocido como Balen, construyó un perfil nacional durante su mandato como alcalde de Katmandú, donde se le atribuyó la mejora de la gestión de residuos y la infraestructura pública. Su victoria refleja un deseo público más amplio de romper con los partidos políticos establecidos, que, según él, no han logrado el progreso económico y la buena gobernanza.
Nuevo Gobierno Promete Duplicar el PIB a $3,000
El gobierno entrante se enfrenta a una economía estancada con un PIB per cápita de aproximadamente $1,500. En respuesta, el partido de Shah ha delineado una ambiciosa plataforma económica que promete duplicar el PIB per cápita a $3,000 y crear más de un millón de nuevos empleos en los próximos cinco a siete años. Este plan se dirige directamente al descontento económico generalizado, particularmente entre los jóvenes, donde la tasa de desempleo se sitúa en casi el 21%.
Los problemas económicos del país han impulsado una emigración significativa, con alrededor de un millón de nepaleses saliendo solo el año pasado para trabajar o estudiar en el extranjero. El desafío principal de la nueva administración será traducir sus promesas de campaña populistas en crecimiento económico tangible y oportunidades de empleo para retener a su población educada.
La Economía de Remesas Enfrenta Riesgos Geopolíticos
La economía de Nepal depende en gran medida de las remesas de su gran diáspora de trabajadores en el extranjero, particularmente de los aproximadamente dos millones de nepaleses empleados en los países del Golfo. Este flujo de ingresos crítico es vulnerable a la inestabilidad regional, incluido el potencial de precios de la energía más altos y interrupciones en el transporte marítimo derivadas del conflicto en el Medio Oriente. Con el turismo también como un pilar económico clave, cualquier aumento en la fricción económica global podría dañar desproporcionadamente la frágil recuperación de Nepal. El nuevo gobierno tendrá que navegar estas presiones externas mientras implementa su agenda de reformas domésticas.