Demanda alega esquema fraudulento de octubre a diciembre de 2025
PomDoctor Ltd. (NASDAQ: POM) es el objetivo de una demanda colectiva anunciada el 16 de marzo de 2026, en nombre de los inversores que adquirieron los American Depositary Receipts de la compañía entre el 9 de octubre de 2025 y el 11 de diciembre de 2025. La demanda, presentada por bufetes como Wolf Haldenstein y Rosen Law Firm, acusa a PomDoctor de hacer declaraciones materialmente falsas y engañosas y de no revelar información crítica a los inversores.
La afirmación central es que PomDoctor fue objeto de una campaña sofisticada y fraudulenta de promoción de acciones. Este presunto esquema implicó la difusión de desinformación en las redes sociales y el uso de profesionales financieros suplantados para inflar artificialmente el valor de las acciones. La demanda alega además que durante este período de inflación de precios, los insiders de la compañía y/o sus afiliados utilizaron cuentas offshore o nominales para facilitar una venta masiva coordinada de acciones en el mercado, capitalizando los precios artificialmente altos.
Los inversores tienen hasta el 7 de abril de 2026 para liderar el caso
Los documentos legales sostienen que las declaraciones públicas y las divulgaciones de riesgos de PomDoctor eran críticamente deficientes. Presuntamente, omitieron cualquier referencia a los falsos rumores y la actividad comercial artificial que fueron los principales impulsores del movimiento del precio de las acciones. Esta falta de divulgación, según la demanda, hizo que las declaraciones positivas de la compañía sobre su negocio y sus perspectivas fueran materialmente engañosas.
Los inversores que compraron valores de PomDoctor durante el período de clase especificado tienen hasta el 7 de abril de 2026 para presentar una moción ante el tribunal para servir como demandante principal. Un demandante principal actúa como representante de todos los demás miembros de la clase para dirigir el litigio. El caso sirve como un crudo recordatorio para los inversores de que deben examinar cuidadosamente los movimientos de los precios de las acciones que parecen desconectados del rendimiento fundamental de la empresa y de que deben desconfiar de las campañas promocionales realizadas a través de canales no oficiales.