El conflicto paraliza el sistema de cables submarinos más grande del mundo
Meta Platforms ha suspendido el desarrollo del segmento del Golfo Pérsico de su proyecto 2Africa de 45.000 kilómetros, un sistema diseñado para convertirse en el cable de internet submarino más grande del mundo. La suspensión, provocada por la escalada del conflicto en Irán, afecta directamente a la sección "Pearls" del cable, que estaba programada para ser lanzada este mismo año. El contratista estatal francés, Alcatel Submarine Networks, envió avisos de fuerza mayor a sus socios, incluidos Meta y Center3 de Saudi Telecom Co., declarando que ya no podía operar con seguridad. El buque tendido de cables de la compañía, el Ile de Batz, se encuentra ahora varado cerca de Dammam, Arabia Saudita. Esto marca el segundo retraso importante para el proyecto en menos de seis meses, después de que el trabajo en un segmento del Mar Rojo se detuviera hace cuatro meses debido a los ataques hutíes.
Los proyectos de conectividad regional se enfrentan a interrupciones generalizadas
El impacto del conflicto se extiende más allá de Meta, creando una cascada de retrasos en los proyectos de infraestructura digital de la región. También se han detenido los trabajos en Sea-Me-We 6, un cable desarrollado por un consorcio que incluye a la francesa Orange, y FIG, un proyecto liderado por la empresa qatarí Ooredoo. El Golfo Pérsico había sido visto como una ruta alternativa crucial después de que los ataques hutíes hicieran que el Mar Rojo, un canal principal para los datos entre Europa y Asia, fuera demasiado arriesgado. Con ambas rutas ahora comprometidas, la expansión de la conectividad de alta velocidad se enfrenta a retrasos indefinidos. Esta interrupción es significativa ya que los cables submarinos manejan más del 95% de todo el tráfico global de internet.
Los gigantes tecnológicos reevalúan los riesgos de inversión en Oriente Medio
La imposibilidad de asegurar un paso seguro para los buques de instalación y reparación obliga a las empresas tecnológicas con grandes inversiones en Oriente Medio a una reevaluación estratégica. Si bien Meta tiene un plan a largo plazo para un cable separado, el Proyecto Waterworth, que sortea la región, este tardará años en completarse. A corto plazo, el tráfico de internet debe ser redirigido a través de opciones terrestres, lo que podría ralentizar las velocidades. El conflicto introduce peligros a largo plazo, ya que los expertos señalan que las municiones sin explotar en el fondo marino requerirán estudios extensos y costosos antes de que se pueda reanudar cualquier trabajo. Este entorno de mayor riesgo geopolítico amenaza miles de millones en gastos de capital planificados y complica el futuro de la infraestructura digital en uno de los corredores de datos críticos del mundo.