Irán Fortifica su Programa Nuclear a 100 Metros Bajo Tierra
Según una evaluación del 11 de marzo de 2026, Irán está construyendo una nueva instalación de enriquecimiento de uranio, conocida como Pickaxe Mountain, a una profundidad de 80 a 100 metros. El sitio, ubicado cerca de Natanz, está enterrado incluso más profundamente que la instalación de Fordow bombardeada en junio del año anterior. El presidente de EE. UU. Trump se refirió al sitio protegido por granito el 10 de marzo, señalando los esfuerzos del régimen para reconstituir su programa de armas. La construcción, según se informa, ha continuado desde junio, y un ataque reciente a un vehículo fuera de la instalación sugiere que está siendo monitoreado de cerca por potencias como Israel. La profundidad extrema presenta un desafío formidable para los ataques aéreos convencionales, lo que podría requerir operaciones terrestres para neutralizar la amenaza.
La Mitad del Arsenal de Uranio de 440 kg Sigue en Riesgo
Más allá de las nuevas construcciones, el material nuclear existente de Irán plantea un riesgo significativo de proliferación. El jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, declaró que aproximadamente la mitad del arsenal de 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido de Irán probablemente está enterrado bajo su complejo de Isfahán. Si bien las fuerzas estadounidenses bloquearon el acceso al sitio en junio, informes recientes indican que Irán podría recuperar parte del material a través de un punto de acceso estrecho. Se cree que el resto del arsenal se encuentra en la instalación dañada de Fordow o fue destruido en la Planta Piloto de Enriquecimiento de Combustible en la superficie. La posibilidad de que Irán recupere este material aumenta la urgencia de una acción internacional para asegurarlo.
Los Riesgos Nucleares Mantienen la Presión sobre la Gasolina a $3.50
Los persistentes esfuerzos nucleares de Irán se extienden a la reconstrucción de sitios previamente atacados. La instalación de Taleghan 2, que albergaba una cámara de altos explosivos para experimentos de armamentización, fue atacada en octubre de 2024, pero ha estado en reconstrucción desde mayo de 2025 y ahora se considera casi completa. Estos problemas sin resolver —Pickaxe Mountain, el arsenal de uranio y Taleghan 2— complican cualquier posible fin al actual conflicto militar. La continua tensión geopolítica se considera un motor principal de los altos costos energéticos, con informes que citan la presión para poner fin a la guerra vinculada a los precios de la gasolina de $3.50 por galón. Este entorno crea un riesgo sostenido para los mercados globales y respalda un argumento estratégico para completar el desmantelamiento de la infraestructura nuclear de Irán.