El interés corto en Oracle supera el 2%
Los inversores escépticos están apuntando cada vez más a las empresas centrales en la cadena de suministro de inteligencia artificial, lo que indica un aumento en el sentimiento bajista. El interés corto en Oracle, un socio clave de OpenAI, aumentó a más del 2% de sus acciones al 30 de enero, desde aproximadamente el 1.5% un año antes. Los operadores ven esto como un proxy efectivo para apostar contra el auge de la IA, con el estratega jefe de mercado de JonesTrading, Michael O’Rourke, afirmando: “Una venta en corto de Oracle es una apuesta contra OpenAI”. Esta estrategia refleja una creciente creencia de que las valoraciones actuales del mercado impulsadas por la IA están desconectadas de la rentabilidad futura.
Los bajistas cuestionan la rentabilidad del gasto de 670 mil millones de dólares en IA
El principal motor de este escepticismo es el colosal gasto de capital requerido para construir la infraestructura de IA. Se proyecta que los gigantes tecnológicos, incluidos Amazon y Alphabet, invertirán hasta 670 mil millones de dólares solo este año. Inversores como Michael Burry, famoso por prever la crisis de las hipotecas subprime, han comparado la frenesí actual de la IA con la burbuja de las puntocom. La preocupación central es que estas inversiones masivas están sacrificando el flujo de caja libre por un retorno que quizás nunca se materialice. “La gente se siente más cómoda vendiendo en corto a los hiperescaladores ahora porque están sacrificando su flujo de caja libre”, señaló O'Rourke. “Ese es un cambio importante y un riesgo importante”.
Los operadores buscan ventas en corto más allá de las acciones volátiles
Temiendo picos repentinos de precios en acciones de alto perfil como Nvidia, algunos operadores están empleando estrategias alternativas. El estratega de Bank of America, Michael Hartnett, ha aconsejado a los clientes que vendan en corto los bonos de los hiperescaladores, un mercado con menos participación minorista que es menos propenso a las contracciones. Otros inversores destacados están tomando rutas indirectas. El vendedor en corto Jim Chanos está apostando contra Ormat Technologies, una compañía de energía geotérmica que firmó un acuerdo con Google, y que él afirma que perderá dinero. En un enfoque más novedoso, el gestor de fondos de cobertura Benn Eifert ha realizado apuestas personales legalmente contratadas de que la valoración de OpenAI caerá por debajo de 300 mil millones de dólares un año después de su eventual IPO, apostando millones a un retroceso significativo.