BA extiende la prohibición de vuelos a Medio Oriente hasta el 31 de mayo
El 17 de marzo, British Airways confirmó que suspenderá sus vuelos a Ammán, Baréin, Dubái y Tel Aviv hasta el 31 de mayo, prolongando la presión financiera sobre su empresa matriz, International Airlines Group (IAG). Esta medida extiende las cancelaciones anteriores y señala la expectativa de la aerolínea de una continua inestabilidad regional. Esta decisión elimina rutas clave de alto tráfico de su red por dos meses adicionales, impactando directamente los ingresos de pasajeros y carga durante el segundo trimestre.
El conflicto interrumpe vuelos en un corredor de tránsito clave
La interrupción generalizada se origina en un conflicto regional que comenzó el 28 de febrero, lo que llevó al cierre del espacio aéreo sobre Irán, Irak, Israel y Baréin. El impacto ha paralizado los principales centros de tránsito que manejan casi 300.000 pasajeros diarios, de los cuales se estima que dos tercios son viajeros en conexión. Las principales aerolíneas, incluidas Lufthansa, KLM y Emirates, se han visto obligadas a cancelar miles de vuelos, redirigir otros por rutas más largas y costosas, y operar servicios de repatriación limitados. Los cierres sostenidos interrumpen un corredor crítico para los viajes globales entre Asia, Europa y América del Norte, creando un caos logístico y dejando varados a miles de pasajeros.
Aerolíneas presionadas por la pérdida de ingresos y un aumento del 140% en el costo del combustible
Las aerolíneas que operan en la región enfrentan una grave presión financiera debido tanto a la caída de los ingresos como al aumento de los gastos. Las aerolíneas reportan pérdidas diarias significativas de pasajeros, y algunas aerolíneas más pequeñas como US-Bangla Airlines estiman pérdidas de 600 a 700 pasajeros por día. Para agravar la escasez de ingresos, el conflicto ha hecho que los precios del combustible para aviones suban más del 70% en Asia y más del 140% en Europa. Esta combinación de pérdida de ventas de billetes y mayores costos operativos ha debilitado las previsiones de ganancias de las aerolíneas, aunque algunos analistas señalan que la posterior caída de los precios de las acciones, incluida la de IAG, puede presentar una oportunidad de compra para los inversores que anticipan una eventual recuperación.