i-80 Gold cierra un acuerdo de regalías de 250 millones de dólares para financiar la expansión en Nevada
El 16 de marzo de 2026, i-80 Gold Corp. finalizó un acuerdo de financiación de regalías por 250 millones de dólares con Franco-Nevada, asegurando capital para avanzar en sus proyectos de Nevada y saldar las obligaciones de deuda heredadas. El acuerdo proporciona un pago inicial inmediato de 225 millones de dólares, que se destinará a prioridades de desarrollo, incluido el proyecto Mineral Point. A cambio, Franco-Nevada recibe una regalía neta de fundición (NSR) del 1,5% sobre todos los minerales producidos en los activos principales de i-80 Gold en Nevada: Granite Creek, el Complejo Ruby Hill, Cove y Lone Tree. La tasa de regalías está estructurada para aumentar al 3,0% en 2031, en línea con el cronograma de producción a largo plazo de i-80 Gold.
La financiación respalda el crecimiento después de un salto del 90% en los ingresos en 2025
La financiación respalda el cambio estratégico de i-80 Gold de explorador a productor de múltiples minas, basándose en un progreso operativo significativo. En 2025, los ingresos por ventas de oro de la compañía aumentaron aproximadamente un 90% a 95 millones de dólares, frente a los 50 millones de dólares del año anterior. Este rendimiento ayudó a impulsar un marcado cambio en la rentabilidad operativa, con un beneficio bruto que alcanzó los 11,5 millones de dólares en comparación con una pérdida de 15,7 millones de dólares en 2024. El nuevo capital es crucial para ejecutar el modelo de "concentrador y radios" de la compañía, que tiene como objetivo aumentar la producción anual de menos de 50.000 onzas hacia un objetivo a largo plazo de 300.000 a 400.000 onzas.
La inyección de capital es crítica ya que se avecina una renovación de 400 millones de dólares
Esta inyección de capital llega en un momento crítico para i-80 Gold, ya que navega por una costosa fase de expansión. La compañía terminó 2025 con un saldo de efectivo de aproximadamente 63 millones de dólares, mientras que reportó una pérdida neta de poco menos de 200 millones de dólares para el año. Los márgenes siguen bajo presión debido a los altos costos de procesamiento intermedio de 275 a 280 dólares por tonelada de la molienda por contrato, una medida temporal hasta que sus propias instalaciones estén operativas. La piedra angular de su estrategia, la renovación del autoclave Lone Tree, conlleva un costo de capital estimado de 400 millones a 430 millones de dólares, lo que convierte la financiación de Franco-Nevada en un componente vital de su plan de reducción de riesgos y crecimiento.