Naciones amenazan más del 60% de las importaciones de energía de Ucrania
Hungría y Eslovaquia han amenazado con suspender los suministros energéticos críticos a Ucrania, escalando una disputa diplomática que podría afectar gravemente la red eléctrica de la nación. Los dos países proporcionaron más del 60% de las importaciones de electricidad de Ucrania en enero, y su diésel es esencial para alimentar generadores de respaldo y vehículos militares durante los apagones generalizados. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, declaró que su país detendría los suministros de diésel, mientras que el primer ministro eslovaco, Robert Fico, amenazó con cortar la electricidad. El gobierno eslovaco especificó que su refinería de petróleo Slovnaft cesaría las exportaciones de diésel a Ucrania.
Daños en el oleoducto provocan acusaciones de chantaje político
El conflicto se desató después de que un ataque ruso a finales de enero dañara el oleoducto Druzhba, que transita por Ucrania. Tanto Orban como Fico acusan a Kyiv de retrasar intencionadamente la reparación del oleoducto para presionarlos a apoyar la candidatura de Ucrania a la Unión Europea. "La decisión de los ucranianos de bloquear las entregas de petróleo a Hungría a través del oleoducto de la Amistad es un chantaje político descarado", declaró Orban. Funcionarios ucranianos niegan la acusación, afirmando que están cumpliendo con todas las obligaciones de tránsito y que han estado en comunicación regular sobre las reparaciones después de lo que llamaron el 15º ataque a sus instalaciones en un mes.