Francia aumentará sus ojivas nucleares por encima de 290 en un giro de defensa
El presidente francés Emmanuel Macron anunció un cambio estratégico importante, declarando que Francia aumentará su arsenal nuclear más allá de sus 290 ojivas estimadas actualmente. Hablando desde la base de submarinos nucleares de la Île Longue, Macron esbozó una nueva estrategia de “disuasión avanzada” que incluye la posibilidad de desplegar temporalmente cazas Rafale con capacidad nuclear en territorio aliado. Francia también dejará de divulgar públicamente su recuento total de ojivas, adoptando una política de ambigüedad estratégica similar a la del Reino Unido.
Para ser libre, hay que ser temido. Para ser temido, hay que ser poderoso.
— Emmanuel Macron, Presidente de Francia.
Esta revisión política está diseñada para crear un “archipiélago de poder” en toda Europa para complicar los cálculos estratégicos de los adversarios. Aunque Francia mantendrá el control exclusivo sobre la decisión de usar sus armas nucleares, el plan amplía significativamente la postura defensiva del país.
Alemania se une a los ejercicios nucleares franceses a medida que crecen las dudas sobre EE. UU.
La iniciativa francesa aborda directamente las crecientes preocupaciones entre las naciones europeas sobre la fiabilidad del compromiso de seguridad de EE. UU. y las crecientes amenazas de Rusia. Ocho países están involucrados en las conversaciones: Alemania, el Reino Unido, los Países Bajos, Polonia, Dinamarca, Suecia, Bélgica y Grecia. La asociación más concreta es con Alemania, con las dos naciones estableciendo un “grupo directivo nuclear de alto rango” para la cooperación estratégica. Como resultado, Alemania participará en los ejercicios nucleares franceses este año, reflejando la participación del Reino Unido en los ejercicios "Poker" en diciembre.
Esta colaboración está diseñada para proporcionar lo que un investigador llamó un “seguro de vida adicional” para los aliados europeos, complementando en lugar de reemplazar el paraguas nuclear de EE. UU. proporcionado a través de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El marco permite a los aliados recibir protección nuclear mejorada a cambio de apoyar las fuerzas convencionales de Francia, como los misiles de largo alcance.
El cambio de política arriesga el desvinculación de EE. UU. y la reacción interna
El movimiento hacia la autonomía estratégica europea no está exento de riesgos. Algunos funcionarios en Alemania, como el legislador conservador Norbert Röttgen, temen que el acercamiento con París pueda acelerar una desvinculación de EE. UU. del continente. Röttgen ha enfatizado que “la protección nuclear de Alemania debe permanecer incrustada en la OTAN”.
El presidente Macron también enfrenta una posible oposición política interna. Los críticos, incluido un asesor de la líder del Rally Nacional Marine Le Pen, han advertido contra cualquier movimiento que pueda percibirse como una renuncia a la soberanía francesa sobre su disuasión nuclear, y un asesor escribió en X que podría conducir a “procedimientos de destitución por traición”. Estas tensiones resaltan el delicado equilibrio que Francia debe lograr entre mejorar la seguridad colectiva europea y mantener el control nacional sobre su arma definitiva.