La escasez de chips podría añadir 200 dólares de coste por vehículo
Ford y General Motors se enfrentan a una renovada presión en la cadena de suministro que podría interrumpir la producción y los beneficios, según un análisis de Morgan Stanley publicado el 21 de enero de 2026. La principal preocupación es la escasez de chips de memoria de grado automotriz (DRAM), ya que la creciente demanda del sector de la inteligencia artificial consume la capacidad de fabricación. Se proyecta que esta escasez cree un obstáculo de costo de 100 a 200 dólares para cada vehículo con motor de combustión interna y uno más sustancial de 300 a 400 dólares para cada vehículo eléctrico.
Si bien el impacto inmediato es el costo del vehículo, los analistas de Morgan Stanley señalaron que el mayor riesgo es una posible escasez total de chips. Si los fabricantes de automóviles no pueden asegurar suficiente suministro, podrían enfrentar recortes significativos en la producción. Este desarrollo desafía directamente la estabilidad de la estrategia reciente de Ford y GM, que implicaba reducir las ambiciones de vehículos eléctricos para centrarse en sus líneas de vehículos tradicionales más rentables.
La inflación de materias primas alcanza el 100% mientras los precios del litio se duplican
Complicando el problema de los chips, se observa una inflación significativa en las principales materias primas industriales. Los precios del litio se han duplicado durante el último año, mientras que el cobre ha aumentado aproximadamente un 45%. El precio del acero ha subido alrededor de un 40%, y el aluminio ha aumentado aproximadamente un 20%. Estas subidas de precios amenazan directamente con comprimir los márgenes de los fabricantes de automóviles y sus proveedores de piezas.
El informe destacó que las empresas con una alta exposición al cobre y al litio son particularmente vulnerables. Esto incluye no solo a fabricantes centrados en vehículos eléctricos como Tesla y Rivian, sino también a proveedores críticos como Aptiv y Lear. El impacto final en la rentabilidad dependerá de las estrategias de cobertura y las estructuras contractuales, pero los precios altos sostenidos hasta 2026 podrían erosionar materialmente los márgenes en todo el sector. Esto presenta un nuevo obstáculo para Ford y GM, cuyas acciones se han apreciado más del 30% y 50% respectivamente en los últimos 12 meses.