Fitch cita el objetivo de crecimiento del 8% en el recorte de la perspectiva a negativa
Fitch Ratings ha rebajado la perspectiva crediticia de Indonesia de estable a negativa, citando preocupaciones de que el marco de políticas del gobierno está siendo puesto a prueba. Al tiempo que afirmó la calificación de deuda del país, Fitch advirtió que un fuerte impulso para lograr un ambicioso objetivo de crecimiento económico del 8% y expandir el gasto social podría forzar una política fiscal y monetaria más laxa. Este cambio, advirtió la agencia, correría el riesgo de socavar la estabilidad macroeconómica que ha respaldado el perfil crediticio de la nación.
Los proveedores de índices MSCI y FTSE detienen las revisiones por problemas de transparencia
La rebaja amplifica las preocupaciones planteadas anteriormente por los principales guardianes del mercado. Los proveedores de índices FTSE Russell y MSCI detuvieron recientemente sus revisiones de valores indonesios, señalando una falta de transparencia y previsibilidad en la formulación de políticas. Estas acciones han contribuido a la volatilidad en los mercados indonesios, provocando ventas masivas de acciones y bonos y debilitando la rupia a medida que el capital extranjero salía. Si bien S&P Global Ratings mantuvo una perspectiva estable el mes pasado, advirtió que la falta de restauración de la confianza de los inversores podría aumentar los costos de financiación y dañar las inversiones futuras. Moody's Ratings también ha rebajado la perspectiva de Indonesia a negativa, alineándose con la evaluación de Fitch.
Los indicadores de gobernanza se rezagan a medida que se pone a prueba la credibilidad de las políticas
La decisión de Fitch destaca una tensión clave en la historia crediticia de Indonesia. La agencia de calificación afirmó la calificación de Indonesia basándose en su historial de estabilidad macroeconómica, sólidas perspectivas de crecimiento y una carga de deuda gubernamental relativamente modesta. Sin embargo, señaló que estas fortalezas se ven compensadas por debilidades persistentes, incluida una baja recaudación de ingresos gubernamentales, altos costos de servicio de la deuda e indicadores de gobernanza que están por debajo de los de las naciones pares. Fitch declaró directamente que “la credibilidad y la coherencia del marco de políticas de Indonesia están siendo puestas a prueba”, enmarcando la dirección política actual como un desafío crítico para la situación financiera del país.