FedEx presenta demanda para recuperar aranceles declarados ilegales por la Corte Suprema
FedEx ha presentado una demanda contra el gobierno de EE. UU., convirtiéndose en la primera gran corporación estadounidense en buscar el reembolso de aranceles que la Corte Suprema declaró recientemente ilegales. La demanda, presentada el lunes ante el Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU., exige un "reembolso total" de todos los derechos que la compañía pagó bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). En su presentación, el gigante de la logística declaró que la demanda era una "acción necesaria" para proteger sus derechos como agente de aduanas para sus clientes.
Este desafío legal aborda una incertidumbre clave del fallo histórico de la Corte Suprema, que anuló la autoridad del presidente para imponer tales aranceles, pero no dictaminó cómo debían manejarse los fondos recaudados. La decisión ha creado una responsabilidad potencial para el gobierno estimada en al menos 160.000 millones de dólares solo del año pasado, y se espera que el Tribunal de Comercio Internacional gestione ahora la afluencia de reclamaciones de reembolso.
La Casa Blanca se resiste a los reembolsos, impone un nuevo arancel del 10%
La administración Trump ha señalado una fuerte oposición al reembolso de los aranceles recaudados. El Secretario del Tesoro de EE. UU., Besant, advirtió que las empresas no deberían esperar un reembolso rápido y que el gobierno está preparado para una prolongada batalla legal.
Mi sensación es que esto podría prolongarse durante semanas, meses o incluso años. Tengo la sensación de que el pueblo estadounidense no verá este dinero.
— Besant, Secretario del Tesoro de EE. UU.
Actuando rápidamente para reemplazar la política invalidada, la administración anunció un nuevo arancel de importación general del 10%, efectivo durante 150 días a partir de las 12:01 a.m. EST (UTC-5) del 24 de febrero. Además, la Casa Blanca ha señalado que se está preparando para aumentar este punto de referencia arancelario global al 15%, aunque un cronograma de implementación sigue sin decidirse. Este rápido cambio de política introduce una nueva incertidumbre para los importadores y las cadenas de suministro globales.