Los precios de la energía explotan más de un 75% por el conflicto con Irán
Una fuerte escalada de las tensiones en Oriente Medio tras los ataques de EE. UU. e Israel contra Irán ha desencadenado un grave shock en los precios de la energía, amenazando directamente la estabilidad económica de la eurozona. Los precios del gas natural europeo subieron más del 75% en dos días, un movimiento intensificado por la noticia de que el principal exportador QatarEnergy detuvo la producción en dos sitios. El conflicto también impulsó el precio del Brent, referencia internacional del petróleo, por encima de los 80 dólares por barril el martes. La interrupción de los mercados energéticos plantea preocupaciones inmediatas sobre una nueva ola de inflación, ya que la eurozona sigue dependiendo en gran medida de las importaciones de energía.
La inflación al 1,9% pone al BCE en un dilema
La crisis energética estalló justo cuando la inflación de la eurozona mostraba signos de estabilización. El 3 de marzo, Eurostat informó que la tasa de inflación anual subió al 1,9% en febrero, desde el 1,7% en enero, y se acercó al objetivo del 2% del Banco Central Europeo. Este desarrollo pone al BCE en una posición difícil. El banco esperaba anteriormente una inflación promedio del 1,9% para el año, pero el nuevo shock energético podría dejar esa previsión obsoleta. Los mercados financieros reaccionaron rápidamente, y los traders redujeron drásticamente las expectativas de una política monetaria más laxa. La probabilidad de un recorte de tipos del BCE para diciembre se desplomó de alrededor del 40% la semana pasada a solo el 8%, mientras que los rendimientos de los bonos alemanes a dos años, sensibles a los tipos, subieron 6 puntos básicos el lunes.
El euro se debilita y la renta variable cae a medida que aumenta el riesgo de estanflación
La doble amenaza de una inflación creciente y un posible freno económico desencadenó una reacción de aversión al riesgo clásica en todos los activos europeos. El euro cayó un 0,7% a 1,1732 dólares frente al dólar el lunes, y las acciones bancarias europeas, seguidas por el índice .SX7P, perdieron un 5% en dos días. Los inversores se enfrentan ahora al creciente riesgo de estanflación, una combinación tóxica de alta inflación y crecimiento económico estancado. Los analistas proyectan que un conflicto sostenido podría impulsar el petróleo a 100 dólares por barril, lo que empujaría la inflación de la eurozona hacia el 3% al mismo tiempo que dañaría el crecimiento económico, presentando un gran desafío tanto para los responsables políticos como para los inversores.