Los rendimientos de los bonos alemanes registran la peor semana en un año
Los mercados de bonos gubernamentales europeos han sido golpeados a medida que las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente alimentaron un aumento en los precios de la energía. El rendimiento de los bonos alemanes a 10 años, un punto de referencia clave para la Eurozona, subió 18 puntos básicos esta semana, marcando su desempeño semanal más severo en casi un año. La liquidación fue aún más pronunciada en el Reino Unido, donde el rendimiento de los gilts a 10 años subió 29 puntos básicos. La reevaluación también afectó la deuda a corto plazo, con el rendimiento de los bonos alemanes a dos años viendo su mayor ganancia semanal desde 2023.
Los bancos descartan las apuestas de recortes de tasas para 2026 mientras el petróleo se acerca a los 84 dólares
El repunte de los rendimientos de los bonos refleja un giro dramático en las expectativas de política monetaria. Antes del conflicto, los mercados estaban posicionados para un período prolongado de tasas de interés estables por parte del Banco Central Europeo (BCE) y un posible recorte de tasas por parte del Banco de Inglaterra (BoE). Ahora, esas suposiciones se han hecho añicos. El precio del petróleo crudo Brent ha aumentado casi un 15 % esta semana, acercándose a los 84 dólares por barril y obligando a los analistas a reevaluar las previsiones de inflación. En respuesta, Morgan Stanley ha retirado su predicción de dos recortes de tasas del BCE en 2026, mientras que Rabobank ha eliminado todas sus previsiones de recortes de tasas del BoE para el mismo año.
El Estrecho de Ormuz amenaza con un riesgo sistémico
La crisis sitúa al Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico para los envíos mundiales de petróleo, en el centro del riesgo de mercado. Aunque el estrecho no ha sido cerrado oficialmente, la amenaza de interrupción se cierne, lo que podría desencadenar un choque económico mucho más profundo. El euro ya está bajo presión, y los operadores recuerdan la crisis energética de 2022, cuando la moneda cayó por debajo de la paridad con el dólar estadounidense debido a la alta dependencia de la región de las importaciones de energía.
Una vez que el Estrecho de Ormuz sea cortado, lo que se desencadenará será mucho más que un simple aumento en los precios del petróleo, sino una crisis global en cascada y sistémica.
— Elwin de Groot, Jefe de Estrategia Macroeconómica de Rabobank.
Este posible choque de oferta amenaza con extenderse desde petroquímicos y fertilizantes a todo el sistema manufacturero y financiero global. El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, reconoció el jueves que las expectativas de inflación cambiarían si el conflicto persiste, destacando la profunda incertidumbre que ahora enfrentan los responsables políticos.