Los precios del gas y el petróleo suben, costando a la UE 3.000 millones de euros en 10 días
La Unión Europea incurrió en un costo adicional de 3.000 millones de euros (3.480 millones de dólares) en importaciones de combustibles fósiles en solo diez días como resultado directo del reciente conflicto en Irán, declaró el miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Hablando ante los legisladores, reveló que los precios del gas han subido un 50% y los del petróleo un 27%, lo que subraya la exposición financiera del bloque a los mercados energéticos volátiles. Von der Leyen utilizó estas cifras para argumentar que cualquier retorno a los combustibles fósiles rusos constituiría un “error estratégico”, haciendo a la UE “más dependiente, más vulnerable y más débil”.
La UE destina 200 millones de euros a tecnología nuclear en un cambio estratégico
En respuesta a esta vulnerabilidad energética, la Unión Europea ha comprometido 200 millones de euros (232,8 millones de dólares) para apoyar la inversión privada en tecnologías nucleares innovadoras. Anunciado el martes, el financiamiento proviene del Sistema de Comercio de Emisiones de la UE y está diseñado para desriesgar las inversiones mientras se envía una señal a los inversores privados para que participen en la expansión del sector. Esta iniciativa posiciona la energía nuclear y las energías renovables como componentes críticos para garantizar la independencia energética y la competitividad a largo plazo de Europa.
La caída de la energía nuclear al 15% de la electricidad de la UE calificada de 'error estratégico'
Von der Leyen también destacó las decisiones políticas pasadas de Europa, calificando la reducción gradual de la energía nuclear como un “error estratégico”. La cuota de energía nuclear en la matriz eléctrica de Europa ha caído drásticamente de aproximadamente un tercio en 1990 a solo el 15% en la actualidad. Este declive, argumentó, ha dejado al continente excesivamente dependiente de las importaciones de combustibles fósiles costosas y volátiles, una vulnerabilidad expuesta por las recientes crisis geopolíticas.
La energía nuclear y las energías renovables podrían convertirse en los garantes conjuntos de la independencia, la seguridad del suministro y la competitividad si lo hacemos bien ahora.
— Ursula von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea.