El dólar se debilita mientras los mercados anticipan un mantenimiento de las tasas de la Fed
El dólar estadounidense disminuyó el 17 de marzo, impulsando el tipo de cambio EUR/USD al alza mientras los mercados de divisas se posicionaban para el anuncio de las tasas de interés de la Reserva Federal. Los inversores anticipan abrumadoramente que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) mantendrá su tasa de referencia en el rango actual de 3.5% a 3.75% al finalizar su reunión del 18 de marzo. Este sentimiento refleja un complejo panorama económico donde los signos de desaceleración están obligando al banco central a adoptar una postura cautelosa, a pesar de las persistentes presiones inflacionarias.
La Fed se enfrenta al riesgo de estanflación con un PIB del 0.7%
Los datos económicos recientes presentan a la Reserva Federal lo que los economistas de Wells Fargo denominaron su “peor pesadilla”. La Oficina de Análisis Económico redujo su estimación de crecimiento del PIB del cuarto trimestre de 2025 de un 1.4% inicial a solo un 0.7%, una desaceleración significativa del crecimiento del 4.4% observado en el trimestre anterior. El mercado laboral también muestra signos de debilidad, con la economía perdiendo 92,000 empleos en febrero después de una ganancia revisada a la baja de 126,000 en enero. La tasa de desempleo posteriormente repuntó al 4.4%. Esta combinación de crecimiento más lento y un mercado laboral más débil ha encendido los temores de estanflación, restringiendo severamente la capacidad de la Fed para actuar de manera decisiva sobre la inflación.
La inflación, un comodín que acecha mientras los precios del petróleo suben
Si bien la inflación del IPC general se mantuvo estable en 2.4% en febrero, los datos aún no reflejan el impacto inflacionario del aumento de los precios del petróleo causado por la guerra con Irán. El conflicto ha interrumpido el Estrecho de Ormuz, un canal por donde pasa aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo, creando un shock de oferta. Complicando el panorama, el PCE subyacente, uno de los indicadores de inflación preferidos de la Fed, subió un 3.1% interanual en enero, su nivel más alto en más de un año. El banco central se enfrenta a la difícil elección de abordar la inflación creciente o un mercado laboral debilitado. Los pronosticadores predicen que el FOMC mantendrá las tasas estables hasta abril, y los mercados de futuros anticipan posibles recortes de tasas a partir del verano, aunque los miembros del comité parecen divididos sobre el camino a seguir.