Empleadas sufren un recorte salarial del 18% tras rupturas con gerentes
Una nueva investigación de la Universidad del Sur de California revela una fuerte penalización financiera para las mujeres que terminan relaciones románticas consensuadas con sus gerentes. Según el estudio, que analizó datos de la fuerza laboral finlandesa, los ingresos de una subordinada femenina caen aproximadamente un 18% el año posterior a una ruptura. Esta pérdida persiste durante al menos cuatro años, principalmente porque muchas de estas mujeres abandonan la empresa. Durante la relación, estas mujeres ven un aumento promedio de ingresos del 6% en dos años, además del crecimiento salarial normal. En contraste, los subordinados masculinos en relaciones similares experimentan un aumento salarial más del doble que el de las mujeres y no ven un efecto significativo en sus ingresos después de una ruptura.
La retención de compañeros de trabajo cae un 6% al inicio de los romances de oficina
El impacto financiero de las relaciones entre gerente y subordinado se extiende más allá de la pareja involucrada, creando costos tangibles para la empresa. El estudio encontró que la tasa de retención entre otros empleados en el mismo establecimiento cae en 6 puntos porcentuales cuando comienza una relación de este tipo. Esta rotación de empleados, que es más pronunciada en empresas más pequeñas donde el favoritismo es más visible, apunta a un golpe directo a la moral y la estabilidad del equipo. La investigadora Emily Nix sugiere que esto se debe a la percepción de nepotismo en la concesión de aumentos y promociones o a que un gerente dedica una mentoría adicional a su pareja romántica, dejando que otros miembros del equipo se sientan desatendidos y resentidos.
Se proponen 'cortafuegos' de RRHH para mitigar los riesgos de favoritismo
Dado que el 18% de los trabajadores estadounidenses que han tenido un romance de oficina lo hicieron con un superior, los hallazgos presentan un claro desafío para los departamentos de recursos humanos. En lugar de prohibiciones absolutas, que a menudo son ineficaces, la investigación sugiere un enfoque más pragmático. Las empresas pueden implementar políticas que excluyan a los gerentes de las decisiones relacionadas con el salario, las bonificaciones y las promociones de sus parejas románticas. Este 'cortafuegos' puede ayudar a reducir las percepciones de favoritismo y ofrecer una capa de protección para el subordinado, que con mayor frecuencia es una mujer, si la relación termina. Para los empleados, la investigación subraya la importancia de comprender las protecciones de la empresa y tener un plan de contingencia profesional antes de entablar una relación con un jefe.