Subsidiaria de CKH busca 2 mil millones de dólares por incautación de puerto
Panama Ports Company (PPC), una subsidiaria de CK Hutchison Holdings (00001.HK) con sede en Hong Kong, está persiguiendo al menos 2 mil millones de dólares en daños contra la República de Panamá a través de un arbitraje internacional. La acción legal se produce después de la incautación por parte del gobierno de las terminales portuarias de Balboa y Cristóbal el 23 de febrero. PPC, que operó los sitios estratégicos en ambos extremos del Canal de Panamá durante casi tres décadas, afirma que la medida constituye una toma de control nacional ilegal y un incumplimiento grave de contrato.
En un paso decisivo, las autoridades panameñas transfirieron el control de las terminales a subsidiarias de Maersk de Dinamarca y MSC por un período interino de 18 meses. PPC alega que esta toma de control ha causado "daños drásticos y crecientes", interrumpiendo las operaciones, afectando los contratos con proveedores panameños locales y confiscando ilegalmente propiedades de la empresa.
Panamá incumple el plazo de arbitraje del 13 de marzo
El conflicto legal se intensificó después de que Panamá no presentara su respuesta antes del plazo del 13 de marzo establecido por la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional. Los funcionarios panameños solicitaron una extensión, afirmando que no estaban preparados y aún no habían contratado representación legal. PPC rechazó esta explicación, señalando que el gobierno había anunciado previamente un proceso de planificación de un año para los puertos y que PPC había notificado al estado de la disputa casi un año antes.
PPC acusa además al estado de escalar sus acciones hostiles al usar fuerzas de seguridad armadas para incautar sus documentos privados, archivos y computadoras tanto de las instalaciones portuarias como de un lugar de almacenamiento separado. La compañía afirma que estas acciones pisotean el debido proceso y están diseñadas para ralentizar deliberadamente los procedimientos de arbitraje mientras niegan a PPC el acceso a sus propios registros.
La incautación provoca una disputa por ingresos de 1.2 mil millones de dólares y consecuencias geopolíticas
El gobierno de Panamá justifica la toma de control citando un fallo de la Corte Suprema que declaró inconstitucional la concesión de PPC. El Contralor General del país argumentó que el acuerdo perjudicó al estado, lo que resultó en más de 1.2 mil millones de dólares en ingresos potenciales perdidos a través de mecanismos como exenciones fiscales excesivas y pagos de alquiler inadecuados en una extensión de contrato de 25 años otorgada en 2021. El presidente José Raúl Mulino defendió la acción como una restauración de la soberanía, no como una expropiación.
La disputa conlleva importantes corrientes geopolíticas, ya que la anulación siguió a la presión de la antigua administración estadounidense sobre la supuesta influencia china a través de la empresa matriz con sede en Hong Kong. En respuesta, China ha instado a Panamá a proteger sus intereses comerciales. El conflicto ya ha creado una interrupción tangible del mercado, con el gigante naviero chino COSCO, según se informa, deteniendo sus operaciones en la terminal de Balboa. Esta incertidumbre amenaza con aumentar los costos de envío y perturbar las cadenas de suministro para los socios comerciales regionales que dependen del canal.