El comercio de petróleo en Ormuz se detiene, el Brent supera los 90 dólares
El comercio de petróleo a través del crucial estrecho de Ormuz se detuvo por completo entre el 3 y el 5 de marzo, una consecuencia directa de la escalada del conflicto geopolítico entre Estados Unidos e Irán. La interrupción del suministro provocó ondas de choque inmediatas en los mercados energéticos, empujando los precios del crudo Brent por encima de la marca de los 90 dólares por barril. Según los datos del programa de envíos, el contango reciente en los futuros del petróleo es ahora comparable a los niveles observados durante el conflicto Rusia-Ucrania de 2022, lo que indica que los operadores están valorando un riesgo de suministro significativo y sostenido.
CICC pronostica que el Brent superará los 120 dólares en una interrupción prolongada
En una nota de investigación publicada el 8 de marzo, los analistas de China International Capital Corporation (CICC) modelaron un escenario de 'riesgo' basado en la crisis en desarrollo. El informe advierte que si la interrupción del comercio a través del estrecho de Ormuz continúa hasta el segundo trimestre de 2026, el punto de inflexión para los precios del petróleo Brent podría dispararse por encima de los 120 dólares por barril. Un repunte de precios de este tipo probablemente forzaría una reducción significativa de los inventarios comerciales de crudo y obligaría a los países de la OCDE a liberar petróleo de sus Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR) para estabilizar el mercado.
La destrucción de la demanda podría hacer que el petróleo vuelva a los 70 dólares para la segunda mitad de 2026
Si bien la perspectiva a corto plazo del CICC es alcista en un escenario de conflicto sostenido, la firma proyecta que los precios extremadamente altos acabarían por provocar su propia reversión. El análisis sugiere que los precios del petróleo por encima de los 120 dólares por barril suprimirían severamente la demanda global, una fuerza que eventualmente reequilibraría el mercado. Se pronostica que esta destrucción de la demanda se convertirá en el principal motor fundamental en la segunda mitad de 2026, lo que podría hacer que los precios del Brent retrocedan a un rango de 70 a 80 dólares por barril.