El BoJ se retracta de una subida en marzo, el rendimiento a 10 años cae al 2,06%
El vicegobernador del Banco de Japón, Ryozo Himino, no dio ninguna señal clara de una subida de tipos de interés a corto plazo en un discurso el lunes, reforzando las expectativas del mercado de que el banco central se mantendrá inactivo en su reunión del 19 de marzo. En respuesta a los comentarios moderados y a los crecientes riesgos geopolíticos, los inversores buscaron seguridad en la deuda pública. Esta huida hacia la calidad provocó que el rendimiento del bono del gobierno japonés a 10 años cayera 5 puntos básicos hasta el 2,06%, mientras que el rendimiento a 30 años bajó 6 puntos básicos hasta el 3,275%.
El posicionamiento del mercado se alineó rápidamente con el tono cauteloso de Himino. La valoración en el mercado de swaps de índices a un día indica solo un 6% de probabilidad de un aumento de tipos este mes. Himino enfatizó el compromiso del banco con una política basada en datos, afirmando que reaccionar a cada fluctuación del mercado podría llevar a ser manipulado por los especuladores. Afirmó que si la economía y los precios se desarrollan como se espera, el banco continuará subiendo los tipos.
Las tensiones en Oriente Medio aumentan el riesgo de inflación, las probabilidades de subida en abril son del 65%
Aunque minimizó un movimiento inminente, Himino introdujo una nueva variable significativa al afirmar que la situación en Oriente Medio podría afectar directamente la economía y los precios de Japón. Dada la dependencia casi total de Japón del petróleo importado, cualquier shock de precios sostenido presenta una amenaza inflacionaria directa. Un análisis de los economistas de Bloomberg sugiere que una interrupción grave podría añadir hasta dos puntos porcentuales a la inflación al consumidor de Japón, empujando potencialmente la tasa general por encima del 4% y obligando al BoJ a considerar un calendario de ajuste más rápido.
Himino aclaró que sus comentarios preparados fueron redactados antes de la última escalada geopolítica, pero enfatizó que la postura subyacente del banco sobre el ajuste no ha cambiado, señalando que las condiciones financieras siguen siendo acomodaticias. Esta incertidumbre prospectiva se refleja en la valoración del mercado para la reunión de abril, donde los operadores ven un 65% de probabilidad de una subida de tipos a medida que sopesan la cautela a corto plazo frente a los crecientes riesgos inflacionarios.