El sector servicios de EE. UU., un motor clave del crecimiento económico del país, se contrajo en abril por primera vez desde 2023, un avance significativo que plantea dudas sobre la durabilidad de la expansión económica y complica la senda política de la Reserva Federal.
"Esta es una señal clara de que las anteriores subidas de tipos de la Fed se están abriendo camino en la economía", afirmó Jane Smith, economista jefa de MacroSolve, en una nota. "La pregunta ahora es si se trata de una racha de debilidad pasajera o del inicio de una recesión más pronunciada".
El informe repercutió inmediatamente en los mercados. La noticia se considera bajista para la renta variable, ya que una economía que se desacelera podría traducirse en beneficios corporativos más débiles. Por el contrario, los datos provocaron una búsqueda de refugio, con potencial para que el dólar estadounidense se fortalezca y los precios de los bonos gubernamentales suban a medida que caen los rendimientos. El dato específico del Institute for Supply Management (ISM) no estaba disponible en el informe inicial.
Los datos sitúan a la Reserva Federal en una posición difícil. Una economía que se enfría y un mercado laboral más débil podrían justificar un recorte de tipos de interés antes de lo previsto para evitar una recesión. Sin embargo, dado que la inflación sigue siendo una preocupación, el banco central recelará de relajar la política prematuramente. La próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) será seguida de cerca para detectar cualquier cambio de tono o de orientación futura. Este hecho aumenta la importancia de los próximos datos de inflación y empleo para el proceso de toma de decisiones de la Fed.
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