La construcción de viviendas nuevas en EE. UU. subió a su nivel más alto en más de un año, lo que sugiere que el sector residencial está empezando a estabilizarse a pesar de los persistentes retos de asequibilidad y los elevados tipos de interés.
Los datos de la Oficina del Censo de EE. UU. mostraron el miércoles que el inicio de viviendas de propiedad privada aumentó un 10,8 % en marzo respecto al mes anterior.
El incremento situó la tasa anual ajustada estacionalmente en 1,502 millones de unidades, frente a los 1,356 millones revisados de febrero, y supuso la lectura más alta desde marzo de 2026. El crecimiento se vio respaldado por un aumento del 9,7 % en la construcción de viviendas unifamiliares, que ascendió a una tasa anual de 1,03 millones de unidades.
El informe presenta un panorama complejo para la Reserva Federal, ya que la sólida actividad constructora podría ser señal de presiones inflacionistas subyacentes. Aunque el repunte de la vivienda es una señal positiva para el crecimiento económico, podría animar al banco central a mantener su postura restrictiva sobre los tipos de interés, creando posibles vientos en contra para el mercado en general.
Señales contradictorias
A pesar del repunte general, el notable descenso de los permisos de construcción apunta a la cautela de los constructores. Los permisos para futuras construcciones cayeron en marzo, lo que indica que los promotores pueden mostrarse reacios a poner en marcha nuevos proyectos. Esta divergencia sugiere que, aunque los constructores están trabajando en su cartera de proyectos actuales, siguen recelando de los elevados costes de los materiales y de los altos tipos hipotecarios que siguen dejando fuera a los compradores potenciales.
Los constructores han recurrido cada vez más a los incentivos de ventas para atraer a los clientes, una estrategia que ha ayudado a mantener los niveles de construcción pero que puede no ser sostenible si los costes de financiación siguen siendo altos. El conflicto entre el aumento de las viviendas iniciadas y el descenso de los permisos pone de relieve la incertidumbre actual en el mercado inmobiliario estadounidense.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.