Una fuerza laboral estadounidense en contracción, que se encuentra ahora en su nivel más bajo en medio siglo (excluyendo la pandemia), está generando preocupaciones sobre el crecimiento económico a largo plazo y la inflación, a pesar de un informe de empleo general positivo.
El mercado laboral de EE. UU. presentó un panorama mixto el mes pasado, con un sólido crecimiento del empleo y una caída en la tasa de desempleo eclipsados por un descenso continuo en la tasa de participación de la fuerza laboral, que alcanzó un mínimo de casi 50 años, excluyendo la caída provocada por la pandemia.
"La reducción del grupo de trabajadores disponibles es un obstáculo a largo plazo para la expansión corporativa y podría generar volatilidad en el mercado", afirmó un economista sénior de una importante institución financiera. "Si bien el crecimiento del empleo a corto plazo es positivo, la tendencia subyacente en la participación es una preocupación significativa para la Reserva Federal".
La tasa de participación de la fuerza laboral cayó al 62,5%, un nivel no visto desde la década de 1970, salvo por el período de confinamiento por COVID-19. Este descenso se produce mientras la economía sumaba unos robustos 272.000 puestos de trabajo y la tasa de desempleo bajaba al 3,8%. La yuxtaposición de una fuerte creación de empleo frente a una fuerza laboral que se reduce resalta los desafíos demográficos y políticos que enfrenta la economía estadounidense.
Una fuerza laboral en declive puede limitar el potencial de crecimiento económico al restringir la oferta de trabajadores, lo que a su vez puede alimentar la inflación impulsada por los salarios. Esta dinámica complica las decisiones de política monataria de la Reserva Federal, ya que es posible que deba mantener las tasas de interés más altas durante más tiempo para combatir las presiones inflacionarias, incluso si el crecimiento económico comienza a ralentizarse. La tendencia se atribuye en gran medida al envejecimiento de la población y a los efectos persistentes de las políticas de inmigración más estrictas promulgadas durante la administración Trump.
Obstáculos demográficos e impactos de las políticas
Los principales impulsores de la caída de la tasa de participación son estructurales y de largo plazo. El envejecimiento de la población de EE. UU., con una gran cohorte de la generación del baby boom jubilándose, es un factor significativo que seguirá pesando sobre la oferta laboral en los próximos años. Este cambio demográfico se ve agravado por una reducción de la inmigración, que históricamente ha sido una fuente clave de nuevos trabajadores.
Las políticas de inmigración implementadas durante la era Trump, que no han sido revertidas por completo, han restringido la entrada de trabajadores nacidos en el extranjero. Esto tiene un impacto directo en la disponibilidad de mano de obra, particularmente en sectores que tradicionalmente han dependido de la mano de obra inmigrante. La combinación de estas dos fuerzas (una población nacional que envejece y una inmigración reducida) crea un movimiento de pinza sobre la oferta laboral, lo que dificulta que las empresas encuentren a los trabajadores que necesitan para expandirse.
Implicaciones para el mercado y la Fed
Para los mercados financieros, las implicaciones son dobles. A corto plazo, el fuerte crecimiento del empleo es una señal positiva para las ganancias corporativas y la actividad económica. Sin embargo, la restricción a largo plazo de la oferta laboral es un obstáculo significativo. Una fuerza laboral más pequeña puede generar mayores costos laborales, lo que puede reducir los márgenes de beneficio corporativo y provocar un aumento en los precios al consumidor.
Este escenario coloca a la Reserva Federal en una posición difícil. El mandato dual del banco central es mantener la estabilidad de precios y el máximo empleo. Una fuerza laboral que se reduce puede llevar a una situación en la que la economía se encuentre en el "empleo máximo" sobre una base estadística, pero aún experimente presiones inflacionarias debido a la escasez de mano de obra. Esto podría obligar a la Fed a priorizar su lucha contra la inflación, potencialmente a expensas del crecimiento económico. Actualmente, el mercado está descontando una mayor probabilidad de una pausa restrictiva (hawkish pause) de la Fed en su próxima reunión, ya que las preocupaciones sobre la inflación impulsada por los salarios pesan más que las cifras positivas de empleo.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.