La caída sorpresiva de las solicitudes de subsidio por desempleo en EE. UU. a 210.000 subraya la persistente fortaleza del mercado laboral, lo que podría complicar el cronograma de recortes de tasas de interés de la Reserva Federal y elevar los rendimientos del Tesoro.
"El mercado laboral continúa desafiando las expectativas de una desaceleración significativa", dijo Michael Brown, economista jefe para EE. UU. de Capital Economics. "Esta fortaleza persistente le da a la Fed pocos motivos para apresurarse en un ciclo de recorte de tasas, y es probable que esperen señales más concluyentes de que la inflación se está enfriando".
El informe, publicado el jueves por el Departamento de Trabajo, mostró que las solicitudes iniciales de beneficios por desempleo cayeron en 10.000 para la semana que finalizó el 11 de abril. La cifra se situó por debajo del pronóstico mediano de 218.000 de los economistas encuestados por Reuters y llevó el promedio móvil de cuatro semanas a 214.250. En respuesta, el rendimiento del Tesoro a 2 años subió 5 puntos básicos hasta el 4,98%, y los futuros del S&P 500 entraron en terreno negativo.
Los datos sugieren que la economía de EE. UU. mantiene una base sólida, con los despidos manteniéndose en niveles históricamente bajos. Esta resiliencia podría retrasar el tan esperado pivote del banco central hacia la flexibilización monetaria, y los mercados ahora descuentan una menor probabilidad de un primer recorte de tasas en junio. La próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) está programada para el 12 de junio.
Las solicitudes continuas, un indicador del número de personas que reciben beneficios por desempleo después de una semana inicial, aumentaron ligeramente a 1,82 millones. Esta cifra, aunque superior a la de la semana anterior, sigue siendo baja para los estándares históricos, lo que indica que los trabajadores desempleados están encontrando nuevos empleos con relativa facilidad.
La fortaleza del mercado laboral, combinada con los datos recientes de inflación que han sido más persistentes de lo previsto, presenta un desafío para los responsables de la política monetaria. La Fed ha mantenido su tasa de política de referencia en el rango de 5,25-5,50% desde julio de 2023. Si bien los funcionarios han señalado su disposición a recortar las tasas este año, el momento y el ritmo de esas reducciones dependen en gran medida de los datos entrantes. Un mercado laboral robusto, si bien es bueno para los trabajadores, podría contribuir a presiones salariales que mantengan la inflación por encima del objetivo del 2% del banco central.
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