Un barómetro clave de la manufactura estadounidense se contrajo inesperadamente en mayo, lo que alimenta las preocupaciones de que la economía está perdiendo impulso y complica el próximo movimiento de la Reserva Federal.
Un barómetro clave de la manufactura estadounidense se contrajo inesperadamente en mayo, lo que alimenta las preocupaciones de que la economía está perdiendo impulso y complica el próximo movimiento de la Reserva Federal.

El crecimiento de la actividad manufacturera en la región del Banco de la Reserva Federal de Filadelfia se estancó en mayo, con el índice de actividad empresarial cayendo bruscamente desde el 26,7 de abril hasta casi cero, muy por debajo de las previsiones de los economistas de una lectura de 12.
"Se trata de una desaceleración significativa que apunta a una pérdida de impulso en el sector manufacturero", afirmó un economista sénior de un importante banco estadounidense. "La fuerte caída de los nuevos pedidos es particularmente preocupante y sugiere que la debilidad podría persistir".
Los detalles del informe mostraron un debilitamiento generalizado. El índice de nuevos pedidos se desplomó y el índice de envíos también disminuyó. Sin embargo, las presiones sobre los precios se mantuvieron elevadas, y el índice de precios pagados se mantuvo alto, lo que refleja las presiones inflacionarias actuales que preocupan a la Fed.
Estos datos decepcionantes se suman a la imagen de una economía estadounidense que lucha por encontrar una dirección, atrapada entre una inflación persistente y un crecimiento que se desacelera. Esto complica la tarea de la Reserva Federal, mientras sopesa si aumentar más los tipos de interés para combatir la inflación a riesgo de empujar a la economía a una recesión. El mercado ahora está descontando una mayor probabilidad de una pausa en las subidas de tipos en la próxima reunión del FOMC.
El índice prospectivo de nuevos pedidos, un indicador de la actividad futura, experimentó una caída dramática, lo que sugiere que la desaceleración manufacturera podría tener más recorrido. Esta disminución de la demanda es un golpe directo al sector manufacturero y podría conducir a una reducción de la producción y la inversión en los próximos meses. El índice de envíos también cayó, lo que indica que la actividad actual ya se está viendo afectada.
A pesar de la ralentización del crecimiento, el informe ofreció poco alivio en el frente de la inflación. El índice de precios pagados, que mide lo que los fabricantes pagan por los insumos, se mantuvo obstinadamente alto. Esto sugiere que las empresas siguen enfrentando presiones de costes significativas, que pueden intentar trasladar a los consumidores, manteniendo así la inflación elevada. Esta dinámica coloca a la Reserva Federal en una posición difícil, ya que necesita enfriar la inflación sin provocar una fuerte caída económica.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.