Los nuevos pedidos de bienes duraderos fabricados en EE. UU. cayeron un 1,1% en febrero, una señal de enfriamiento del impulso económico mientras las empresas parecen haber recortado sus planes de inversión ante la mayor incertidumbre geopolítica.
El descenso informado por el Departamento de Comercio el martes revierte la lectura plana de enero. Una caída en los pedidos de bienes duraderos es un indicador adelantado de la desaceleración de la actividad manufacturera, lo que sugiere una menor inversión y menores ingresos corporativos futuros, lo que puede impactar negativamente en las acciones industriales y el sentimiento general del mercado.
Los detalles del informe mostraron que los pedidos de bienes duraderos básicos, que excluyen el volátil sector del transporte y se consideran un indicador de la inversión empresarial, tenían una previsión de aumento del 0,5%. El descenso principal se produce mientras los inversores vigilan de cerca las señales de debilidad económica al tiempo que lidian con los riesgos externos. Los futuros de las acciones de EE. UU. cotizaron a la baja el martes, con los futuros del Dow Jones Industrial Average bajando un 0,3% y los del Nasdaq 100 perdiendo un 0,6%, a medida que se acercaba la fecha límite de EE. UU. para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz.
Los datos sugieren que el sector manufacturero, un componente clave de la economía estadounidense, podría estar perdiendo fuelle. Esta desaceleración en el gasto empresarial podría lastrar el crecimiento del producto interno bruto en el primer trimestre. El contexto de la caída es un mercado que ya descuenta riesgos significativos, con los futuros del crudo West Texas Intermediate cotizando por encima de los 115 dólares el barril ante la preocupación de que una escalada del conflicto pueda interrumpir los suministros energéticos mundiales.
El informe llega en un entorno económico mundial mixto. Mientras que datos recientes mostraron que el sector servicios de España se expandió en marzo, la actividad en Italia y Francia se contrajo. El sector servicios de Alemania mostró un ligero crecimiento, pero el panorama general en Europa sigue siendo frágil, lo que añade otra capa de preocupación para los inversores que evalúan el potencial de una desaceleración global.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.