Las empresas estadounidenses reportan el mayor crecimiento de beneficios en casi un año, disipando las preocupaciones de una desaceleración por los precios de la energía y la agitación geopolítica.
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Las empresas estadounidenses reportan el mayor crecimiento de beneficios en casi un año, disipando las preocupaciones de una desaceleración por los precios de la energía y la agitación geopolítica.

Las empresas estadounidenses reportan el mayor crecimiento de beneficios en casi un año, disipando las preocupaciones de una desaceleración por los precios de la energía y la agitación geopolítica.
Las ganancias de las corporaciones estadounidenses muestran una resistencia sorprendente, con las empresas del S&P 500 registrando una expansión de beneficios combinada del 5,7% interanual para el primer trimestre de 2026, la más alta desde el segundo trimestre de 2025. Este sólido desempeño se produce mientras se espera que los bancos centrales a nivel mundial mantengan las tasas de interés estables esta semana, vigilando con cautela las señales de que los mayores costos de la energía alimenten la inflación.
"La fortaleza de las ganancias está extremadamente polarizada, con los sectores de energía y materiales beneficiándose de la misma inflación que está asfixiando a los consumidores", afirmó Estelle Ou, economista de Bloomberg Economics. "Esto complica el próximo movimiento de la Fed, ya que la salud corporativa general enmascara la debilidad subyacente en los sectores sensibles a las tasas".
El aumento de los beneficios es de base amplia, con un 80% de las empresas del S&P 500 reportando sorpresas positivas en las ganancias por acción, según datos de FactSet. El crecimiento está liderado por los sectores de Energía, Materiales e Industrial, mientras que el Consumo Discrecional y los Servicios de Comunicación se han quedado atrás. Esta divergencia ocurre mientras el indicador de inflación preferido de la Reserva Federal, el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE), se pronostica que mostrará su aceleración anual más rápida desde 2023, impulsada por los mayores costos del combustible.
La inesperada resiliencia corporativa presenta un dilema para la Reserva Federal, que se proyecta ampliamente que mantendrá las tasas sin cambios en su reunión de este miércoles. Si bien los fuertes beneficios sugieren que la economía puede soportar costos de endeudamiento más altos, la naturaleza polarizada del crecimiento y la inflación persistente pueden obligar al banco central a mantener una postura restrictiva (hawkish), retrasando los recortes de tasas anticipados hasta el cuarto trimestre y desafiando las valoraciones de las acciones.
El telón de fondo de este desempeño corporativo es un mundo de bancos centrales en alerta. En una serie de decisiones esta semana, se espera que los responsables de las políticas en EE. UU., Canadá, el Reino Unido, Europa y Japón mantengan estables las tasas de interés de referencia. El enfoque principal sigue centrado directamente en la amenaza de una inflación resurgente, avivada por los mayores costos de la energía derivados de la guerra en Irán.
Esta pausa restrictiva unificada marca una postura firme de los funcionarios monetarios globales, un contraste con el enfoque más optimista al inicio del choque energético de 2022, cuando muchos consideraron que el aumento de la inflación era transitorio. Se proyecta ampliamente que la Reserva Federal, al concluir su reunión el miércoles, mantendrá su tasa clave en el rango de 5,25% a 5,50%, un nivel mantenido desde julio de 2023. Los economistas de Bloomberg Economics esperan que la Fed mantenga las tasas estables hasta el cuarto trimestre, vigilando cualquier señal de que las expectativas de inflación estén perdiendo su anclaje.
Bajo la fortaleza superficial, el panorama de las ganancias está lejos de ser uniforme. La fuente misma de la inflación —los mayores precios de las materias primas— está engrosando los resultados de los productores de energía y materiales. Esto ha creado una marcada divergencia en el desempeño, con sectores como el Consumo Discrecional sintiendo el golpe de los presupuestos domésticos reducidos.
Esta polarización resalta el impacto desigual del entorno económico actual. Si bien el crecimiento de ganancias combinado del 5,7% del S&P 500 es robusto, oculta los desafíos que enfrentan las empresas más sensibles al sentimiento del consumidor y a los mayores costos de endeudamiento. Los inversores seguirán de cerca los próximos Índices de Gerentes de Compras (PMI) de China en busca de señales de impulso manufacturero, así como los datos de inflación del primer trimestre de Australia, para calibrar mejor la trayectoria de la economía global. También se espera que el Banco de Canadá mantenga su tasa en el 2,25%, enfatizando la incertidumbre mayor de lo habitual en torno a sus perspectivas.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.