La incertidumbre en torno al liderazgo de la Reserva Federal de EE. UU. se intensificó después de que un alto funcionario de la Casa Blanca declarara su creencia de que el presidente Jerome Powell no permanecería en la junta, un comentario que podría inquietar a los mercados que descuentan recortes de tipos para finales de este año.
"No creo que permanezca en la junta", dijo Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, en una breve declaración.
La declaración se produce mientras la Fed mantiene su tipo de interés oficial en un máximo de 23 años, del 5,25% al 5,50%, un nivel mantenido desde julio de 2023. Aunque no se registró una reacción inmediata del mercado, la introducción de la incertidumbre en el liderazgo podría desafiar la reciente estabilidad de los mercados de renta variable y añadir volatilidad a los rendimientos del Tesoro, que son muy sensibles a las expectativas de política monetaria.
El comentario plantea dudas sobre un posible cambio de liderazgo en el banco central más influyente del mundo. Cualquier salida de Powell podría señalar un cambio significativo en la futura política monetaria, alterando potencialmente el cronograma de los ajustes de tipos de interés previstos e impactando en todo, desde los costes de los préstamos hasta los flujos mundiales de capital. La próxima reunión de política monetaria de la Fed está prevista para mediados de junio.
El actual mandato de cuatro años de Powell como presidente de la Fed se extiende hasta 2026, pero su mandato independiente como miembro de la Junta de Gobernadores no expira hasta 2028. Es tradicional, aunque no obligatorio, que un presidente abandone la junta al finalizar su mandato de liderazgo. El comentario de Hassett sugiere una posible salida antes de que expire su mandato como gobernador.
La posibilidad de un cambio de liderazgo introduce una nueva variable para los inversores. Un nuevo presidente de la Fed, nombrado por el presidente y confirmado por el Senado, podría tener una postura más agresiva (hawkish) o expansiva (dovish) sobre la inflación y el empleo, lo que llevaría a un recalibrado de las expectativas del mercado. Esta incertidumbre puede provocar una presión bajista sobre las acciones y los bonos si el mercado percibe que un posible sustituto es más agresivo en la lucha contra la inflación, o viceversa.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.