Un jurado estadounidense ordenó a Takeda Pharmaceutical pagar 885 millones de dólares en daños tras determinar que la empresa participó en un plan anticompetitivo para retrasar la versión genérica de su medicamento para el estreñimiento Amitiza.
Los abogados de los demandantes argumentaron que el acuerdo de 2014 entre el socio de Takeda y el fabricante de medicamentos genéricos Par Pharmaceutical constituyó un pago ilegal por valor de unos 210 millones de dólares, lo que retrasó la competencia genérica por seis años. Los demandantes incluían farmacias, aseguradoras y minoristas como CVS y Walgreens que afirmaron haber pagado de más por el medicamento.
El caso se refería a Amitiza, un medicamento desarrollado por Sucampo Pharmaceuticals y comercializado por Takeda. En 2012, Par Pharmaceutical buscó lanzar una versión genérica, lo que llevó a una demanda por infracción de patente de Takeda y Sucampo. El acuerdo resultante de 2014 retrasó el lanzamiento genérico de Par hasta 2021. Si bien el veredicto general fue de 885 millones de dólares, el bufete de abogados Hagens Berman anunció una indemnización de 474 millones de dólares para la clase de compradores directos que representaba.
Este juicio es la primera vez que un fabricante de medicamentos es declarado responsable por un jurado en una demanda de acción colectiva por los llamados acuerdos de "pago por demora" desde una decisión de la Corte Suprema de EE. UU. de 2013 que abrió la puerta a tales desafíos. Según la ley federal antimonopolio, los daños otorgados por el jurado podrían triplicarse automáticamente, lo que expondría potencialmente a Takeda a una responsabilidad de más de 2.6 mil millones de dólares.
El veredicto sienta un precedente significativo para los litigios pendientes de "pago por demora" contra otras compañías farmacéuticas. Los inversores ahora estarán atentos a la sentencia final del tribunal y al inevitable proceso de apelación que seguirá.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.