Los gestores de capital privado están cobrando a inversores acaudalados cientos de millones en comisiones por rendimiento sobre ganancias no realizadas antes de vender activo alguno, una práctica que evidencia conflictos estructurales en los fondos semilíquidos.
El fondo Spring de StepStone Group acumuló $271,3 millones en comisiones de incentivo durante el año fiscal finalizado el 31 de marzo, casi en su totalidad sobre $1.870 millones de ganancias no realizadas, mientras que las ganancias realizadas sumaron apenas $3 millones. El fondo, de $6.500 millones, registró un rendimiento del 43% en el año, con ganancias netas no realizadas que superaron con creces los $16,7 millones en dividendos e intereses y los $3 millones en ganancias realizadas.
"Estas comisiones recompensan a los gestores por utilizar valoraciones optimistas sobre activos difíciles de tasar", señaló Jonathan Weil, columnista financiero del Wall Street Journal especializado en contabilidad e inversiones.
StepStone indicó que el monto en efectivo realmente pagado para el año calendario 2025 fue de $185 millones, equivalente a casi el 4% de los activos netos del fondo al 31 de diciembre. La comisión de incentivo se paga anualmente al gestor del fondo, una unidad de StepStone Group, cuyas acciones cayeron un 3,35% con la noticia.
La práctica pone de relieve una diferencia fundamental entre los fondos de capital privado vendidos a personas acaudaladas y los disponibles para grandes inversores institucionales, que generalmente cobran comisiones por rendimiento solo después de vender los activos. Con Spring limitando los reembolsos al 2,5% de las acciones en circulación cada trimestre, los inversores que desean salir se enfrentan a una liquidez limitada — sin embargo, el gestor cobra comisiones por adelantado sobre ganancias que quizás nunca se materialicen.
Dinámicas similares se observaron en otras grandes firmas. TPG Private Equity Opportunities, un fondo de $1.600 millones que comenzó hace casi dos años, cobró a los inversores $19,3 millones en comisiones por rendimiento en 2025 sobre $169 millones de ganancias no realizadas. Las ganancias realizadas fueron cero, y los ingresos por dividendos e intereses ascendieron a apenas $2,6 millones. El fondo indicó que pagó $8,3 millones del monto adeudado en efectivo en enero pasado y $8,3 millones en acciones.
En KKR Private Equity Conglomerate, un fondo de $11.800 millones, las comisiones por rendimiento para 2025 alcanzaron los $203,2 millones, además de $78,7 millones en comisiones de gestión. Las ganancias netas no realizadas fueron de aproximadamente $1.200 millones, mientras que el fondo reportó $110,6 millones en ingresos por dividendos y pérdidas netas realizadas de $27,9 millones. KKR pagó sus comisiones por rendimiento en acciones.
La Disyuntiva de los Fondos Semilíquidos
La estructura perpetua que hace posibles estas comisiones también genera riesgos de liquidez. Spring capta capital mensualmente y ofrece a los inversores ofertas de recompra trimestrales limitadas al 2,5% de las acciones en circulación. Este desajuste entre liquidez a corto plazo y activos ilíquidos a largo plazo con valoraciones opacas ya se ha manifestado en el crédito privado, donde los inversores inundaron este año a los gestores con solicitudes de reembolso que a menudo excedían los límites trimestrales de recompra.
El propio balance de StepStone Group refleja el costo. El pasivo de la matriz vinculado a su acuerdo de compensación con su equipo de gestión de patrimonios privados se más que triplicó hasta aproximadamente $2.300 millones durante el año fiscal finalizado el 31 de marzo, impulsado en parte por las comisiones del año pasado en Spring. Como resultado, el patrimonio neto de StepStone Group se tornó negativo.
Lo que Está en Juego para los Inversores Acaudalados
Para los inversores individuales en fondos semilíquidos de capital privado, la disyuntiva es clara: acceso a estrategias de tipo institucional a cambio de comisiones sobre ganancias contables y opciones de salida limitadas. Los estados financieros de estos fondos, a diferencia de los vehículos institucionales, se divulgan públicamente porque están registrados ante la SEC, lo que ofrece una transparencia inusual en un rincón del mercado donde las comisiones a menudo superan las realizaciones en efectivo.
El riesgo de quedar atrapado no es la única preocupación. Como señaló el informe del WSJ, "quienes gestionan sus activos a menudo prefieren pagarse primero a sí mismos".
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.