El banco central de Singapur endureció el lunes su configuración de política monetaria por primera vez en más de tres años, una medida sorpresa destinada a contrarrestar los riesgos de inflación avivados por la guerra en Oriente Medio que fortalece al dólar de Singapur, pero que podría tener un coste para el crecimiento económico.
La Autoridad Monetaria de Singapur (MAS), que utiliza la divisa como su principal herramienta de política, dijo en su declaración semestral que "aumentaría la pendiente de la banda de política" para permitir una apreciación más rápida del dólar de Singapur. La medida, que no era ampliamente esperada por los economistas, marca un cambio decisivo con respecto a la postura neutral mantenida desde principios de 2023.
El endurecimiento de la política hizo subir el dólar de Singapur hasta un 0,8% frente al dólar estadounidense en las primeras operaciones, su mayor salto en un solo día en más de un año. El giro restrictivo (hawkish) señala la creciente preocupación del banco central de que el conflicto en Oriente Medio provoque presiones sostenidas sobre los precios, un riesgo que podría influir en otros bancos centrales y fomentar un entorno más amplio de aversión al riesgo para los mercados globales.
Para Singapur, el endurecimiento es una compensación. Una moneda más fuerte ayuda a frenar la inflación impulsada por las importaciones, pero también encarece las exportaciones de la ciudad-estado, lo que podría frenar el rendimiento de su economía dependiente del comercio y lastrar el mercado de valores local. El próximo comunicado de política se espera dentro de seis meses, y los mercados ya descuentan una postura más agresiva contra la inflación por parte de la MAS.
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