El rendimiento del Tesoro de EE. UU. a 2 años se desplomó después de que los fiscales pusieran fin a una investigación criminal contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, lo que supone un alivio para los inversores que habían descontado un riesgo político pequeño pero significativo para el liderazgo del banco central.
La reacción del mercado subraya lo sensibles que son los inversores a la estabilidad de la cúpula de la Fed. Una investigación prolongada o en aumento podría haber provocado peticiones de dimisión de Powell, creando un vacío de liderazgo y una incertidumbre significativa sobre el rumbo de la política monetaria. Tan recientemente como en abril, los mercados contemplaban la posibilidad de un nuevo presidente, como Kevin Warsh, quien ha abogado por una reforma drástica del balance y las operaciones de la Fed.
En cuanto a las cifras, el rendimiento del Tesoro a dos años, el más sensible a las expectativas de política monetaria, cayó más de cinco puntos básicos, del 3,83% a un mínimo del 3,7804%. El rendimiento a 10 años también disminuyó, tocando el 4,3% en las operaciones de la tarde. Este movimiento provocó un empinamiento de la curva de rendimientos, y el diferencial entre las notas a 2 y 10 años se amplió a más de 51 puntos básicos.
La conclusión de la investigación elimina una importante presión política para la Reserva Federal. Esto permite a los inversores volver a centrar su atención en los fundamentos macroeconómicos y en la actual batalla de la Fed contra la inflación. Con la cuestión del liderazgo aparentemente resuelta, el mercado puede ahora concentrarse plenamente en los datos económicos que impulsarán las próximas decisiones de política, en lugar de en los titulares políticos.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.