La libra esterlina cayó por debajo del nivel de 1.3500 el martes después de que un informe sorprendentemente fuerte sobre las ventas minoristas en EE. UU. mostrara un salto del 1.7% en marzo, reforzando el caso de una Reserva Federal agresiva e impulsando la fortaleza generalizada del dólar estadounidense.
"En general, los consumidores se mantienen saludables sin un retroceso importante, aunque el gasto en restaurantes se queda atrás a medida que los consumidores gastan más en las gasolineras", señaló Jharonne Martis de LSEG.
La cifra de ventas minoristas de marzo publicada por la Oficina del Censo de EE. UU. superó con creces la estimación del consenso del 1.4% y mostró una aceleración significativa desde la ganancia revisada al alza del 0.7% de febrero. En respuesta, el índice del dólar estadounidense (DXY) subió hacia 98.30, mientras que el euro se debilitó cuando el Banco Central Europeo señaló que no tenía prisa por subir las tasas.
El robusto gasto de los consumidores, a pesar de los mayores precios de la gasolina, le da a la Reserva Federal más razones para mantener las tasas de interés más altas por más tiempo para combatir la inflación. Esta divergencia de política con otros bancos centrales, junto con las continuas tensiones geopolíticas en Oriente Medio, crea un entorno desafiante para monedas como la libra, que podría ver más caídas si los datos de EE. UU. se mantienen fuertes.
La fortaleza del dólar no fue solo frente a la libra. La rupia india también bajó 32 paise a 93.48 frente al dólar, lastrada por la moneda estadounidense estable y los volátiles precios del petróleo crudo. El billete verde fue el más fuerte frente al yen japonés, según los datos de FXStreet. Esta demanda generalizada destaca la reacción del mercado tanto a los sólidos datos económicos como a su papel como activo de refugio seguro en medio de la incertidumbre global.
El trasfondo de los movimientos de divisas es un mercado que lidia con múltiples riesgos. Una tregua temporal entre Estados Unidos e Irán se acerca a su fecha límite, y el presidente estadounidense, Donald Trump, indica su disposición para una acción militar si las negociaciones fallan. Esta incertidumbre ha mantenido a raya el apetito por el riesgo y ha respaldado al dólar. Por el contrario, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, enfatizó que las consecuencias económicas del conflicto con Irán aún no han justificado un cambio de política, rechazando las expectativas de aumentos de tasas y debilitando aún más el euro.
De cara al futuro, los operadores estarán atentos al testimonio del nominado a la presidencia de la Fed, Kevin Warsh, para obtener más pistas sobre la trayectoria de la política del banco central. La combinación de un consumidor estadounidense resiliente, una Fed agresiva y el riesgo geopolítico global continúa pintando un panorama alcista para el dólar estadounidense, lo que supone vientos en contra para pares como el GBP/USD.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.