El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, ha rebajado su previsión de crecimiento económico de EE. UU. para el año, citando el persistente conflicto en Oriente Medio como un factor clave.
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El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, ha rebajado su previsión de crecimiento económico de EE. UU. para el año, citando el persistente conflicto en Oriente Medio como un factor clave.

El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, anunció el martes una revisión a la baja de su previsión de crecimiento económico de EE. UU. para 2026, señalando el conflicto en curso en Oriente Medio como el principal factor de unas perspectivas menos optimistas. Los comentarios de un miembro clave con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) introducen una nueva incertidumbre en el mercado.
"Dado el conflicto en curso en Oriente Medio, estoy reduciendo mi previsión de crecimiento económico para este año", dijo Williams en un comunicado el 7 de abril de 2026.
La tasa actual de los fondos federales se sitúa en un máximo de 23 años, entre el 5,25% y el 5,50%, un nivel mantenido desde la última subida de 25 puntos básicos en julio de 2023. Aunque Williams no proporcionó una cifra de crecimiento específica, una revisión a la baja por parte de un alto funcionario de la Fed podría hacer que los mercados valoren una senda más moderada (dovish) para la política monetaria, afectando potencialmente a los rendimientos del Tesoro y al dólar.
La revisión pone de relieve el peso creciente del riesgo geopolítico en el cálculo económico de la Reserva Federal. Si otros funcionarios de la Fed siguen el ejemplo de Williams, podría cambiar el consenso del banco central y acelerar el cronograma para un primer recorte de las tasas de interés, actualmente previsto por los mercados para más adelante en el año. La próxima reunión del FOMC está programada para junio.
La declaración de Williams, quien se desempeña como vicepresidente del FOMC, otorga una voz significativa a las preocupaciones de que las tensiones geopolíticas son ahora una amenaza directa para la expansión económica de EE. UU. El potencial del conflicto para interrumpir el suministro de energía, inflar los costos de transporte y dañar la confianza del consumidor parece ser un canal clave de preocupación.
Esta perspectiva se alinea con los comentarios recientes de otros líderes financieros mundiales, quienes han advertido que los conflictos regionales podrían tener consecuencias económicas de gran alcance. El interés de los inversores se centra ahora en las próximas declaraciones de otros gobernadores de la Fed y presidentes regionales para ver si se está formando un nuevo consenso en torno a las perspectivas menos optimistas.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.