Las acciones de Nike se han desplomado un 30 por ciento en 2026, mientras la empresa se enfrenta a un aumento de costes de 1.500 millones de dólares derivado de los aranceles y de las continuas dificultades internas.
"Ha llevado más tiempo del que me gustaría", dijo el CEO Elliott Hill en la llamada de resultados del tercer trimestre de 2026 con respecto a los esfuerzos de recuperación de la compañía.
Se prevé que los nuevos aranceles causen una contracción de 300 puntos básicos en el margen bruto. Esto ocurre cuando las acciones de la compañía están significativamente por debajo de su máximo de noviembre de 2021, un periodo que siguió a un aumento del 255 por ciento en cinco años, impulsado por lo que entonces era un crecimiento anualizado del BPA (beneficio por acción) de casi el 11 por ciento.
La combinación de presiones comerciales externas y errores estratégicos internos ha cambiado el sentimiento de los inversores sobre el gigante de la ropa deportiva. El rendimiento de las acciones depende ahora de si una recuperación puede superar estos crecientes vientos en contra, con el índice S&P 500 ya cayendo un 5 por ciento en marzo tras el aumento de las tensiones geopolíticas.
Los problemas de Nike no se deben únicamente a la política comercial, que la empresa señaló que estaba fuera de su control. Los analistas señalan errores internos, como la saturación del mercado con calzado clásico que perdió su atractivo y la falta de innovación de productos que abrió la puerta a los competidores. El anterior cambio estratégico de la empresa para centrarse más en los canales directos al consumidor (DTC) sobre las asociaciones mayoristas también ha sido un factor en su rendimiento reciente.
El entorno geopolítico ha agravado estos problemas. La guerra de Irán ha hecho subir los precios de los combustibles fósiles, exprimiendo los costes de los proveedores de poliéster en Asia, un material clave para el calzado y la ropa. Un portavoz de Nike reconoció que "los materiales relacionados con el petróleo sí tienen un impacto en los costes de los productos". Aunque el equipo directivo espera que los vientos en contra relacionados con el comercio se estabilicen en el primer trimestre de 2027, el camino hacia la recuperación sigue siendo incierto.
La caída del 30 por ciento sitúa a la acción en su punto más bajo en 2026, poniendo a prueba la paciencia de los inversores. Si bien los vientos en contra comerciales pueden estabilizarse, los inversores buscarán signos de crecimiento sostenible de los ingresos y beneficios en el próximo informe de resultados del cuarto trimestre como el próximo gran catalizador.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.