El gobierno de México está pagando un precio más alto por su apoyo al gigante petrolero estatal Pemex.
El gobierno de México está pagando un precio más alto por su apoyo al gigante petrolero estatal Pemex.

Moody's Ratings rebajó la deuda soberana de México un escalón, de Baa2 a Baa3, citando el debilitamiento de la posición fiscal del país, que se ha visto agravado por los persistentes déficits presupuestarios y la carga financiera de apoyar a la petrolera estatal, Petróleos Mexicanos (Pemex).
"La posición fiscal de México se ha debilitado en relación con sus pares con calificación Baa y su vulnerabilidad a los choques fiscales ha aumentado", dijo Moody's en su comunicado.
La rebaja refleja un deterioro continuo en la solidez fiscal de México, con la deuda bruta del gobierno subiendo al 49.3% del PIB en 2025. El gobierno proporcionó alrededor de 35,000 millones de dólares a Pemex en 2025 y planea asignar otros 14,000 millones de dólares en 2026. Moody's ahora espera que el crecimiento del PIB de México sea inferior al 1 por ciento en 2026.
La rebaja al último peldaño del grado de inversión señala un aumento del riesgo para los inversores y podría incrementar los costos de endeudamiento para México. La perspectiva estable indica que otra rebaja no es inminente, pero depende de la capacidad del gobierno para estabilizar su deuda, que Moody's proyecta se acerque al 55% del PIB para 2028 si continúan las tendencias actuales.
La agencia de calificación señaló un "debilitamiento sostenido en la solidez fiscal" como principal motor de la rebaja. El déficit fiscal de México se mantuvo cerca del 5% del PIB en 2025, y Moody's espera que los déficits se mantengan por encima del 4% del PIB hasta 2027. Esto ha llevado a un aumento constante de la carga de la deuda del país, que pasó del 39.8% del PIB en 2023 al 49.3% en 2025.
Una parte significativa de esta presión fiscal proviene del apoyo continuo a Pemex. El gobierno ha proporcionado repetidamente asistencia financiera a la petrolera fuertemente endeudada, incluyendo una emisión de deuda de 13,800 millones de dólares el año pasado para ayudar a capitalizar la firma. Moody's advirtió que probablemente será necesaria más asistencia a menos que Pemex experimente mejoras operativas significativas.
A los desafíos fiscales se suma un débil pronóstico de crecimiento económico. Moody's redujo sus proyecciones de crecimiento del PIB para México a menos del 1% en 2026 y al 1.3% en 2027, para finalmente regresar a un crecimiento de tendencia de alrededor del 2%. La agencia señaló que las debilidades estructurales limitan el potencial económico de México, a pesar de su economía grande y diversificada y su acceso al mercado estadounidense.
La perspectiva estable refleja la expectativa de Moody's de que la estabilidad macroeconómica de México y sus instituciones resilientes ayudarán a compensar el debilitamiento gradual de su perfil fiscal. Sin embargo, la agencia también destacó que los repetidos incumplimientos de las metas fiscales desde 2023 han debilitado la confianza en el marco de la política fiscal del país.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.